Exteriores «reconquista» su Palacete de Marqués de Salamanca

El Ministerio recuperará en tres años el edificio con la venta de varios inmuebles

El Ministerio de Asuntos Exteriores volverá a su histórica sede enel barrio de Salamanca. El departamento que dirige José Manuel García-Margallo emitió a última hora de ayer un comunicado en el que anunció que volverá a reunificar a sus 1.300 funcionarios en el Palacete de la Plaza del Marqués de Salamanca, de donde salieron en 2004 después de que un gas tóxico afectara al edificio. En el comunicado, el propio García-Margallo califica de «hecho histórico» recuperar esta sede, por tratarse de un «edificio emblemático y en el corazón de Madrid, que permitirá al ministerio, una vez rehabilitado, volver a contar con una sede mucho más representativa».

El edificio de la plaza del Marqués de Salamanca tiene más de 40.000 metros cuadrados y es la antigua sede del Instituto Nacional de Industria (INI). Exteriores estima que su rehabilitación durará tres años y medio y permitirá que al menos 1.300 funcionarios, actualmente repartidos en las sedes de Torres Ágora y Pedro Ruiz de Alarcón, trasladen sus puestos de trabajo al antiguo palacete. Para financiar el proyecto, Exteriores explica que venderá un solar de 21.000 metros cuadrados que posee en la calle del Padre Damián, esquina con Fray Bernardino Sahagún. Además, según recogió Efe, contará con el ahorro de los costes derivados del alquiler de las actuales sedes.

García-Margallo destaca que se trata de «una medida que sirve al Estado y a los ciudadanos al permitir racionalizar y optimizar la ocupación de inmuebles», ya que ahorrará unos nueve millones de euros con esta centralización de las sedes. «Este anuncio constituye una excelente noticia para el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación: estamos reordenando y afianzando, con rumbo firme y bases sólidas, su estructura tanto física, con la nueva sede, como normativa, con el anteproyecto de Ley de Acción y del Servicio Exterior del Estado, con el objetivo de mejorar su funcionalidad y servicio al ciudadano», ha asegurado.

Exteriores trasladó en 2004 su sede a dos edificios en las calles de Serrano Galvache (Torres Ágora) y Pedro Ruiz de Alarcón, después de las denuncias de los trabajadores por la contaminación por volátiles orgánicos –naftaleno– que, al parecer, provocó la tela asfáltica de la cubierta antigua del edificio. Los orígenes de este palacete, mandado edificar por la familia Ossorio y Gallardo y cuyos arquitectos fueron Esquer y Belosillo, se remontan a los años 40, cuando se colocaron los primeros cimientos. Situado inicialmente en el número 8 de la plaza del Marqués de Salamanca, sus primeros propietarios fueron adquiriendo distintos inmuebles anejos hasta alcanzar la superficie actual que ocupa, más de 40.000 metros cuadrados.

Un gas tóxico que afectó a 150 funcionarios

Durante la última legislatura de José María Aznar se detectaron los primeros problemas en el palacete del Marqués de Salamanca. Tras realizar un estudio del edificio se descubrió que el deterioro de la tela asfáltica que recubría el techo estaba provocando emanaciones de naftaleno. Se trata de un hidrocarburo aromático, un residuo derivado del petróleo utilizado en las telas asfálticas. Aunque es un gas no letal sí provoca irritación en los ojos, picor en la piel y dolores de cabeza en las personas más propensas a padecer alergia. En concreto, afectó a, al menos, 150 funcionarios. Los valores de naftaleno hallados en el inmueble estaban por debajo de los límites prohibidos por el Instituto de Seguridad e Higiene en el Trabajo, pero al comprobarse que un 15% del personal del Ministerio tuvo síntomas de intoxicación, el Departamento decidió trasladar las dependencias de Exteriores a las sedes de Torres Ágora y Pedro Ruíz de Alarcón.