Guerra en el Foro de la Paz de Carmena

La alcaldesa impidió que Zapata hablara sobre su negativa a condenar el ataque de las CUP a una sede del PP. Negó el micrófono al concejal para evitar más polémicas en público

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó ayer junto al concejal de Villaverde, Guillermo Zapata, el Foro Mundial sobre la Paz
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, presentó ayer junto al concejal de Villaverde, Guillermo Zapata, el Foro Mundial sobre la Paz

La alcaldesa impidió que Zapata hablara sobre su negativa a condenar el ataque de las CUP a una sede del PP. Negó el micrófono al concejal para evitar más polémicas en público.

Era la presentación de uno de los encuentros más ambiciosos que la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, ha logrado organizar en la capital: el Foro Mundial sobre Violencias Urbanas y Educación para la Convivencia y la Paz. Una cita en la que contará con personajes de la talla de la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, el ex director general de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, los regidores de Montreal y Bruselas y la presidenta del Consejo Municipal de Nueva York, entre otros. Sin embargo, a pesar de la «paz» que llenaba las bocas de los presentes, el enfrentamiento asentado en Ahora Madrid, que divide cada vez más al equipo de Gobierno municipal, estuvo a punto de amargarle la presentación a Carmena.

Como ponente del Foro y anfitrión, estaba en la rueda de prensa Guillermo Zapata, presidente del distrito de Villaverde, que acogerá parte del evento a partir del día 19. Zapata fue uno de los concejales que se negó hacía apenas una semana a condenar el ataque de las CUP a una sede del PP de Cataluña y que abandonó el Pleno junto al «ala radical» de Ahora Madrid cuando se votó.

Debido a su presencia, la Prensa aprovechó para cuestionar al concejal si, ya que este Foro trataba las formas de evitar la violencia, consideraba o no violencia dicho ataque que se había negado a condenar. Sin complejos, el edil no dudó en pedir la palabra pero, a medio camino, Carmena interceptó el micrófono y contestó taxativa: «Pues claro que vamos a hablar de erradicar todas las formas de violencia». Este «corte», tan poco propio de una alcaldesa que antes disculpaba las salidas de pata de banco de su equipo de Gobierno, responde a la nueva política que marcó el viernes Carmena frente al grupo de concejales díscolos de cuyas equivocaciones está cansada de ser responsable. Harta ya de tener que desfacer los entuertos en los que se meten día sí y día también los ediles de Ganemos, Izquierda Unida, Podemos y Equo cada uno por su lado, la regidora se plantó y exigió que las discrepancias entre ellos se quedaran dentro de Cibeles.

Según explicaron fuentes del consistorio, Carmena reclamó a los suyos un «pacto de silencio» con dos premisas muy claras: que no se difundieran las distintas opiniones del equipo de Gobierno, y que todo se canalizase a través de la propia alcaldesa o la portavoz municipal, Rita Maestre, para evitar así que las discrepancias y salidas de pata de banco sean públicas y notorias; y, en segundo lugar, pidió que en los actos públicos en los que esté presente la primera edil, sea ella quien conteste a las preguntas. Vista la actitud del concejal de Villaverde, dispuesto a contestar sin problemas a las dudas sobre si consideraba o no violencia condenable el ataque de la CUP, los mandatos de Carmena han debido de quedar ya en papel mojado para el sector más radical de Ahora Madrid. Al parecer, Ganemos, formación a la que antes pertenecía Zapata, no está en absoluto de acuerdo con dejar en manos de la alcaldesa y, especialmente, de Rita Maestre, la postura oficial del Ayuntamiento. No en vano, Ganemos es uno de los grupos que suele lanzar sus críticas a la gestión del Gobierno de Carmena mediante comunicados.