Incendio en la Asamblea por Franco

Ayuso pregunta a Sánchez: «¿Qué será lo siguiente, la cruz del Valle, todo el Valle, las parroquias del barrio... que ardan, como en el 36? Aguado añade que el Gobierno regional hará «lo posible para que no ardan en 2019».

La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ayer, durante el primer pleno de la legislatura en la Asamblea de Madrid. Foto: Cipriano Pastrano
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ayer, durante el primer pleno de la legislatura en la Asamblea de Madrid. Foto: Cipriano Pastrano

Ayuso pregunta a Sánchez: «¿Qué será lo siguiente, la cruz del Valle, todo el Valle, las parroquias del barrio... que ardan, como en el 36? Aguado añade que el Gobierno regional hará «lo posible para que no ardan en 2019».

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, subió ayer al ring del parlamento regional dispuesta a pegar fuerte a la oposición y en todas direcciones en su primera intervención como presidenta en la Cámara de Vallecas. A las feministas de Podemos las comparó con «mantis religiosas»; a Errejón, ahora como diputado de Más Madrid y candidato de Más País, le recriminó su «alergia al trabajo»; mientras que el gancho al PSOE fue directo a la mejilla de de Pedro Sánchez al poner en entredicho e ironizar con la Ley de la Memoria Histórica que «me espanta porque reabre heridas».

Fue Vox quien puso a Franco en el centro del debate en el primer pleno de la Asamblea. Su portavoz, Rocío Monasterio, interpeló a Díaz Ayuso porque quería que se pronunciara sobre la exhumación de los restos de Franco y si el Gobierno regional se iba a mantener al margen o tenía intenión de presentar un requerimiento ante el Consejo de Ministros por invasión de competecias o bien un recurso ante el Tribunal Constitucional. Y es que, desde su punto de vista, «esto va más allá de la exhumación de los restos de Franco, se trata de si queremos ser cómplices de Pedro Sánchez o no». «¿Va a defender la libertad de las familias a enterrar a sus muertos?», acabó preguntando Monasterio.

Pero en este asunto Ayuso fue clara. La Comunidad no intervendrá en el proceso de exhumación de los restos de Franco. Entre otras cosas porque «no tiene autorización ni vamos a incurrir en dejación de funciones» en este asunto. Para justificar su postura aludió al artículo 26 del Reglamento de Sanidad Mortuoria según el cual, transcurridos cinco años, la Comunidad de Madrid «pierde competencias y no tiene autorización para exhumar restos y, en el caso de Franco, han pasado 44 años». Es por esto por lo que concluyó diciendo que «el Gobierno va a ejercer sus competencias y lo va a hacer cumpliendo de manera estricta con las leyes, guste o no guste».

Dicho esto, arremetió contra el presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, al que acusó de « ahondar en la división» que está llevando a cabo con la Ley de Memoria Histórica que «nos divide como país». Más aún, se preguntó : tras la exhumación de Franco «¿qué será lo siguiente, la cruz del Valle, todo el Valle, las parroquias, que ardan como en el 36? Díaz Ayuso criticó que Pedro Sánchez ponga el foco en este asunto «con tal de hacerse más de Podemos que el propio Pablo Iglesias», dijo.

Poco después, el vicepresidente madrileño, Ignacio Aguado, puntualizaba que «es una certeza que en el año 1936 ardieron iglesias», pero el Gobierno regional «va a hacer todo lo posible para que no vuelvan a arder en 2019 como consecuencia de que haya alguien que quiera imponer su ideología sobre otras», sentenció.

Vox, sin embargo, no se quedó conforme con la respuesta de la presidenta y después un portavoz manifestó que «no es cierto que el Gobierno de la Comunidad no puede hacer nada. Quedan pendientes de sentencia tres recursos ante el TS contra el acuerdo de exhumación y traslado del cadáver de Franco». Es por esto por lo que el partido que preside en Madrid Rocío Monasterio considera que aún quedan vías abiertas legales abiertas.

Del mismo modo también entiende que el artículo 26.9 del Reglamento de sanidad mortuoria de la Comunidad establece una norma especial para los cadáveres que están embalsamados y para éstos sí se prevé que la exhumación y el traslado estén sujetos a autorización sanitaria, que dependería de la Comunidad.

Quien estuvo mudo durante toda la sesión plenaria fue el candidato de Más País a las próximas elecciones generales y diputado de Más Madrid en la Asamblea Madrileña, Íñigo Errejón. Dejó que el nuevo portavoz que le sustituye en el puesto, Pablo Gómez Perpinyà, planteara las preguntas a la presidenta de la Comunidad. El portavoz interpeló a Isabel Díaz Ayuso sobre asuntos relacionados con la situación del Metro, o con el escándalo Avalmadrid. Y fue precisamente este punto el que más escoció a la presidenta madrileña. Arremetió contra Íñigo Errejón para acusarle de «no haberse ganado el sueldo ni en un pleno», de ser un «alérgico al trabajo», «experto en nada» y de ser un «diputado black que cobra por no trabajar». Y aún continuaron las recriminaciones: «¿Por qué se va si dijo que no abandonaría la política regional? Vive de la Complutense, de la universidad, de Carmena y, ahora, después de vivir de Pablo Iglesias, vive de mis padres», dijo en clara referencia al caso Avalmadrid en el que el parito de Errejón ha intentado implicar a la presidenta madrileña. Ya en los pasillos de la Asamblea Errejón replicó que la presidenta regional «tiene fijación personal conmigo. Estamos hartos de insultos y lo que tiene que hacer la presidenta es explicar las dudas cada vez más grandes que tiene sobre Avalmadrid». Mientras, Errejón, que estuvo en su escaño durante la sesión plenaria muy pendiente del teléfono, verá menguar su sueldo a partir de ahora en 1.825 euros al perder su condición de portavoz del grupo parlamentario. Su sueldo en la Asamblea es ahora el de diputado (3.503 euros al mes).