La actividad “más peligrosa” de la fiesta del Orgullo

Los tacones, altos más de 15 centímetros, son los protagonistas de la peculiar carrera que cada años recorre la calle Pelayo del barrio de Chueca en Madrid, corazón de la fiesta del Orgullo LGBTIQ+. Empezó hace 20 años y desde entonces no ha cambiando. Esta jocosa carrera tiene como objetivo invitar a la reflexión sobre la diversidad de género y concentrar en contra del sexismo y la discriminación. Sin embargo conlleva una serie de “peligros” para los tobillos de los participantes que corren corren encima de 15 centímetros de tacones sobre los adoquines de Chueca: las caídas y las distorsiones son frecuentes.