Podemos

La Asamblea se «errejoniza»

La dimisión de una diputada «anticapitalista» y la entrada de un «errejonista» inclina la balanza de poder hacia el bando perdedor en Vistalegre II. Los afines a Iglesias tienen el liderazgo, pero pierden la mayoría en el grupo.

El nuevo diputado de Podemos (abajo, segundo por la izquierda) sorprendió ayer al acudir al Pleno con traje, en contraposición al estilo informal que reina en la bancada de su grupo en el que ningún parlamentario lleva corbata
El nuevo diputado de Podemos (abajo, segundo por la izquierda) sorprendió ayer al acudir al Pleno con traje, en contraposición al estilo informal que reina en la bancada de su grupo en el que ningún parlamentario lleva corbatalarazon

La dimisión de una diputada «anticapitalista» y la entrada de un «errejonista» inclina la balanza de poder hacia el bando perdedor en Vistalegre II. Los afines a Iglesias tienen el liderazgo, pero pierden la mayoría en el grupo.

La llegada de Alberto Oliver a la bancada de Podemos en sustitución de Cecilia Salazar –que renunció a su escaño hace una semana– ha desequilibrado a favor de los «errejonistas» la balanza de poder dentro del grupo parlamentario de Podemos. A falta de conocer las decisiones del nuevo Consejo Ciudadano nacional respecto a la continuidad de Íñigo Errejón como portavoz en el Congreso de los Diputados, y del secretario de Podemos de la Comunidad de Madrid en la Portavocía del Senado, el sector «errejonista» sumó ayer un nuevo afín que deja la diferencia de fuerzas a favor de los de Íñigo por 14 a 13.

En Madrid, los partidarios de Errejón ya se llevaron un anticipo del revolcón que sufrió el dirigente de Podemos el pasado fin de semana en el Congreso de Vistalegre II. En unas primarias en las que la «errejonista» Rita Maestre venció en todos los documentos menos en el de estrategia política a la opción «pablista», que lideró Ramón Espinar, perdió sin embargo la votación final por un estrecho margen ante la corriente oficialista de Espinar, que finalmente se alió con el sector anticapitalista y consiguió hacerse con el poder en la Comunidad.

Pese a la escasa diferencia en el resultado de las primarias entre unos y otros, el nuevo secretario general de Podemos de la Comunidad de Madrid optó por «barrer» de la dirección del partido a todos los que apoyaron a Maestre, a los que sólo les dejó el mando de la Secretaría de Participación. Espinar fulminó además de la Portavocía de la Asamblea de Madrid al «errejonista» José Manuel López y le sustituyó por Lorena Ruiz-Huerta, representante del sector anticapitalista. Un movimiento con el que el nuevo líder de la formación morada decapitó al «errejonismo» en la Asamblea e hizo un guiño a los «anticapitalistas», esenciales en esta lucha de poder interno.

Esta decisión fue criticada públicamente por los partidarios de la candidatura de Maestre que, con la salida de López, perdieron además varios puestos de dirección en el grupo parlamentario. Para más inri, la portavoz municipal, que parece la sustituta natural de Manuela Carmena, podría quedarse sin destino político en caso de que Errejón decida aceptar la oferta de Pablo Iglesias de liderar la candidatura a la Alcaldía de Madrid.

La lucha en la Asamblea de Madrid es, de cualquier modo, reflejo de la guerra a nivel nacional. Y es que, el sistema elegido en Vistalegre II ha permitido que varios diputados regionales «errejonistas» accedan al Consejo Ciudadano nacional, donde tienen más peso que en el de la Comunidad de Madrid, donde el recuento dio la ventaja a la candidatura ganadora de Ramón Espinar, que se impuso a la de Maestre con el 80% se los sillones del Consejo Ciudadano regional.

A la espera de conocer la posición en la que queda Errejón tras la derrota de Vistalegre, sus escuderos en Madrid afirman que no van a utilizar la «mayoría» que les ha otorgado la entrada del partidario de Errejón, Alberto Oliver, en la Asamblea para contraprogramar a la dirección «pablista» en Madrid. Y es que todo dependerá del peso que Pablo Iglesias quiera dar a su rival en la nueva configuración del partido a nivel nacional y de qué manera se permitirá la reubicación de todos sus partidarios. Igualmente, la actitud del propio Errejón, beligerante o no, también podría poner en marcha a los suyos en los distintos organismos e instituciones.

Hay que recordar que en el grupo parlamentario de Podemos ya se reaccionó mal a los cambios aplicados por Espinar, alegando que ya se había procedido a la ratificación de López como portavoz meses antes de las primarias, según los mecanismos aprobados por la organización del grupo. Incluso hubo dos comparecencias ante la Prensa criticando abiertamente a la nueva portavoz Ruiz-Huerta. En cambio, el nuevo secretario general sigue la máxima de que con la llegada de una nueva dirección al partido, las direcciones de los grupos parlamentarios quedan a su disposición, ya que no son organismos autónomos.

Dentro del hemiciclo, hasta el momento, Espinar ha logrado mantener las filas apretadas. A pesar de los convulsos cambios del pasado mes de diciembre, la bancada de Podemos no ha reflejado sus divisiones internas a la hora de votar en el parlamento. Hasta el momento, las iniciativas políticas de Podemos no han sido cuestionadas por ninguno de sus diputados, que por el momento no se han salido de la disciplina de voto. Se debe señalar que tras la destitución y traslado de José Manuel López de la primera a la última fila del liderato y de la bancada de Podemos en la Asamblea, los «errejonistas» se han quedado sin un líder dispuesto a liderar esa mayoría que les dio ayer la entrada de Oliver.