La muerte de dos ex empleados de Metro, bajo sospecha por amianto

Ambos fallecieron por cáncer en 2013 y 2017. El sindicato asegura que «es posible que nos lleguen más casos».

Una de las huelgas que convocaron los trabajadores de Metro por la «mala gestión» que se está haciendo con el problema del amianto
Una de las huelgas que convocaron los trabajadores de Metro por la «mala gestión» que se está haciendo con el problema del amianto

Ambos fallecieron por cáncer en 2013 y 2017. El sindicato asegura que «es posible que nos lleguen más casos».

«Hace unos diez días se pusieron en contacto con nosotros los hijos de dos ex trabajadores de Metro que, tras leer las diferentes informaciones que se han ido publicando en los últimos meses. Creen que sus muertes pueden estar relacionadas con el contacto con amianto», afirma Alfonso Blanco, secretario de Comunicación de la sección sindical de
CC OO en Metro.

Como se puede apreciar en las cartas que el sindicato ha enviado al Consejero de Sanidad y a las que ha tenido acceso este diario, «según los informes clínicos facilitados por sus familiares y valorados por nuestros asesores, entendemos que probablemente su fallecimiento fue debido a la exposición y manipulación durante su vida laboral en nuestra empresa. Por ello solicitamos que lo antes posible se le reconozca por la Dirección o la Mutua que su fallecimiento fue producido por una enfermedad profesional». Ahora le toca mover ficha a Inspección de Trabajo que debe analizar las evidencias y determinar si estos dos ex trabajadores fallecieron por los años que pasaron en contacto con amianto. Uno de ellos se jubiló en 2003 y falleció en 2013 por un cáncer de pulmón a los 70 años. El otro dejó la compañía hace cuatro años por un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) pactado y falleció en julio del año pasado también por un cáncer de pulmón a los 61 años.

«Conocíamos a ambos, pero no sospechábamos que sus muertes pudieran estar relacionadas con el amianto. No se puede descartar que pueda haber más casos», asevera el representante sindical, quien ha indicado que el personal activo de la compañía está «más o menos controlado», a diferencia de los trabajadores que han dejado la empresa por jubilación o por un ERE.

El amianto es un tipo de mineral que, si se inhala, es cancerígeno. Sus fibras pueden alojarse en los pulmones y permanecer allí mucho tiempo. Con el tiempo van causando inflamación y, por lo tanto, producen cáncer de pulmón, aunque también está relacionado con otros tipos de cáncer como el de laringe u ovario. A pesar de su peligro, este producto aún se sigue localizando en casas y lugares de trabajo, como en el suburbano madrileño.

Desde la entrada en vigor en 2002 de la prohibición de la producción, comercialización e instalación de productos fabricados con amianto en España, «Metro de Madrid no ha hecho los deberes hasta que el año pasado se ha reconocido el primer caso de enfermedad profesional por exposición a las fibras procedentes del amianto en el año 2017», sostiene Blanco. Además, asegura que se han detectado nuevas piezas de los trenes que contienen amianto, como una junta en una manga de acople de los vagones y en un pararrayos, situado en el pantógrafo, que es el dispositivo para la toma de corriente del tendido aéreo, ubicado en el techo del tren. El secretario de Comunicación de CC OO en Metro de Madrid insta a la dirección de la compañía a agilizar los plazos de ejecución del plan para la eliminación del amianto en toda la red del suburbano, que supondrá la inversión de 140 millones de euros hasta el año 2025.