La (polémica) puesta a punto de la Casa de Campo

Que el teleférico sea un medio de transporte más, crear un espacio para la ONU o tener un rebaño permanente de ovejas son las propuestas de Ahora Madrid para el pulmón. En el Palacio de los Vargas la alcaldesa planea abrir una biblioteca gastronómica. Colectivos sociales, el PSOE y la Junta de Moncloa rechazan esta iniciativa

En el siglo XVI, el Real Sitio de la Casa de Campo se creó en torno al Palacio de los Vargas, que ahora está concluyendo su rehabilitación
En el siglo XVI, el Real Sitio de la Casa de Campo se creó en torno al Palacio de los Vargas, que ahora está concluyendo su rehabilitación

Que el teleférico sea un medio de transporte más, crear un espacio para la ONU o tener un rebaño permanente de ovejas son las propuestas de Ahora Madrid para el pulmón

Un rebaño permanente similar al del Palais de Nations de Ginebra, que el teleférico se convierta en un medio más de transporte para los madrileños en el oeste de la capital, la creación de un espacio para la ONU, una bibilioteca gastronómica, un museo sobre la historia del principal pulmón verde de Madrid... Cuando el último plan director de la Casa de Campo está a punto de cumplir diez años, el Ayuntamiento dirigido por Ahora Madrid ha decidido fijar su mirada sobre uno de los pulmones de Madrid para el que ya están trabajando en varias propuestas. Quieren una puesta a punto para la zona y última idea de Carmena, que devolvería el ganado a pastos acotados en esta zona verde, saldrá a concurso en los próximos meses si el «veredicto» de los residentes de los barrios cercanos a esta zona no dice lo contrario. Pero no es la única iniciativa municipal para este parque madrileño que se resolverá próximamente y que podría volver a poner en evidencia las diferencias entre vecinos y responsables municipales.

Ahora el problema inmediato al que se enfrenta el Ejecutivo de la capital es otro: ¿qué hacer con el Palacio de los Vargas, en plena Casa de Campo, una vez esté totalmente rehabilitado? La recuperación de este espacio municipal es, como también ocurre con otros enclaves con historia de la ciudad como el Capricho o las quintas de Torre Arias y de Los Molinos, uno de los proyectos predilectos de la alcaldesa. Sin embargo, la idea planteada por Carmena no convence ni a los vecinos del distrito de Moncloa, ni a las asociaciones ecologistas y de conservación de la Casa de Campo, ni tan siquiera al grupo municipal socialista.

En el mes de marzo, la alcaldesa dio las primeras pistas de por dónde iban sus planes en torno a este palacio. Quiere que en su interior se abra la primera biblioteca de gastronomía del mundo. «Sería un proyecto muy bonito porque no lo hay en ninguna ciudad», señaló entonces. La iniciativa, que nacería alumbrada por un convenio con la Real Academia de Gastronomía, podría contar además con un restaurante y un centro de estudio de nutrición. Sobre el emplazamiento de esta biblioteca gastronómica, la primera edil no parecía, al menos hace meses, tener muchas dudas: «La Casa de Vargas sería el sitio adecuado».

Sin embargo, la presión vecinal y de los grupos de la oposición podrían obligar a Carmena a rectificar respecto a su plan inicial. En la comisión de Medio Ambiente celebrada esta semana, el edil socialista José Manuela Dávila puso encima de la mesa la propuesta de dedicar el Palacio de los Vargas a la futura escuela municipal de Jardinería que el Ejecutivo de Ahora Madrid se comprometió a abrir en 2016. «Consideramos que una ubicación bastante razonable para esta escuela de jardinería sería el Palacio por varios motivos: por tener capacidad suficiente para albergar las aulas y el proyecto; porque el entorno con los viveros de la Casa de Campo, el Huerto de la Partida y los pinares y encinares de los alrededores hacen que la ubicación de la escuela fuera bastante buena; y, sobre todo, porque se haría un uso muy compatible con los establecidos por la normativa de la Casa de Campo como Bien de Interés Cultural en la categoría de Jardín Histórico». Respecto a la propuesta de Carmena, el concejal socialista pidió una rectificación al Gobierno municipal: «Instamos al Gobierno a que reconsidere su proyecto. Creemos que la idea de la biblioteca de gastronomía no es una alternativa razonable, ya que se puede ubicar en otros espacios».

Los argumentos de Dávila parten precisamente de la premisa que vienen defendiendo desde la plataforma Salvemos la Casa de Campo: en su declaración como BIC, se establece que el uso que se le otorgue al Palacio debe tener coherencia con el entorno. Así lo establece el decreto de 15 de julio de 2010, en el que la Comunidad de Madrid blindó este entorno. El decreto destaca que «los usos característicos en esta zona serán el recreativo y cultural, ligados a la recuperación de las trazas históricas de los jardines y viveros» y respecto al «antiguo palacete o Casa de los Vargas, y las Grutas Renacentistas» concreta que «tendrán un uso característico cultural y/o museológico, ligado preferentemente a hechos o actividades relacionados con el Sitio Histórico».

Un extremo en el que también coincidió esta semana la propia delegada de Medio Ambiente, Inés Sabanés: «Pensamos que deberia tener un vinculo importante con la Casa de Campo», señaló. Sabanés, además, se comprometió a trasladar la propuesta de abrir la escuela de jardinería en este enclave, cuya propiedad no corresponde al área de Medio Ambiente sino a Patrimonio.

Mucho antes de la negativa del grupo socialista a ubicar una escuela de gastronomía en el Palacio, llegó el «no» de las asociaciones de vecinos y de los colectivos vinculados con la conservación y defensa de este pulmón de la capital. Desde la plataforma Salvemos la Casa de Campo siempre han defendido que el palacete albergue un centro de divulgación y de administración de todo el parque. De esta forma, la antigua casa de los Vargas actuaría como elemento integrador de todos los espacios y, según la propuesta de esta plataforma, podría sumar usos alternativos como una exposición permanente de la colección de fotografías del Real Sitio actualmente dispersas, otra muestra sobre flora y fauna, además de una sala de exposiciones temporales y una sala de conferencias. Estas asociaciones recuerdan que el programa de Ahora Madrid contemplaba la recuperación del palacio para dotarlo de un uso museístico.

Si pese a todas estas resistencias Carmena persiste en su idea de abrir la biblioteca de gastronomía tendrá, además, que saltarse un acuerdo del Pleno de la Junta de distro de Moncloa-Aravaca. En marzo de este año, los cuatro grupos aprobaron por unanimidad una propuesta de Ahora Madrid para «convertir la Casa de Vargas en un centro de divulgación, administración y museo de la Casa de Campo». En este debate, el partido de Carmena en el distrito defiende que el palacio, precisamente por constituir una «referencia para entender la Casa de Campo», deba convertirse en un centro de interpretación y un museo.