La sangre hallada en la trituradora es de Adriana

Los agentes de la Policía Científica de la Guardia Civil tomaron más muestras en el chalé el pasado martes
Los agentes de la Policía Científica de la Guardia Civil tomaron más muestras en el chalé el pasado martes

Criminalística ya tiene resultados de ADN del chalé de Majadahonda

Después del arduo trabajo de los agentes de Científica durante un minucioso registro realizado el pasado martes en la vivienda de Majadahonda, en el que estuvieron más de diez horas recogiendo muestras biológicas con la ayuda de los perros de la Guardia Civil, el «protagonismo» de la investigación lo toman ahora los expertos del Laboratorio de Criminalística, que son quienes deben determinar si las muestras halladas son de la desaparecida y que ya tienen los primeros resultados de los análisis.

Durante la inspección técnico policial en el chalé del número 6 de la urbanización La Sacedilla, los agentes se incautaron de una trituradora cuyos restos biológicos ya se han cotejado con el ADN tomado al hermano de la presunta fallecida, la argentina Adriana Gioiosa, de 55 años. Pues bien, el resultado ha dado positivo, según informaron ayer a este diario fuentes cercanas a la investigación. Es decir, que el presunto homicida, Bruno Hernández, de 32 años –en prisión provisional desde la semana pasada–, habría matado a su inquilina y, tras descuartizarla, habría intentado dejar el menor rastro posible del cuerpo del delito tratando de pasar algunas partes de su cuerpo por la trituradora. El resultado del resto de muestras tomadas en el chalé estará listo estos días. El principal problema con el que se encuentran los técnicos forenses es que algunas muestras estarían tan contaminadas, por lo que será muy difícil determinar si corresponden a la desaparecida. Y es que el presunto homicida limpió y pintó posteriormente parte de la vivienda, con lo que se habrían destruido algunas pruebas vitales. Los perros también marcaron claramente la bañera del cuarto de baño de la vivienda y el garaje situado en la planta sótano del inmueble.

El macabro caso salió a la luz la semana pasada. Los vecinos de La Sacedilla aseguraron ver, los días posteriores a la desaparición de Adriana, a su casero tirando bolsas de basura en distintos contenedores. Por este motivo se está inspeccionando el vertedero de Pinto, donde van a parar los deshechos de esta zona de la región.

Está previsto que el juez instructor del caso, el titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Majadahonda, levante el secreto de sumario esta semana y se conozcan más datos del terrible suceso. Lo que ha trascendido hasta el momento es que el presunto homicida tendría problemas mentales y también podría haber matado a su tía Lidia, la propietaria original del chalé de Majadahonda, que desapareció hace un par de años y no está inscrita en ningún geriátrico.