Las líneas de la EMT que pasan por hospitales y el aeropuerto, las más conflictivas

EN EQUIPO. Las bandas que actúan en los autobuses de la EMT suelen ir, como mínimo, en grupos de tres. Uno tapa, el otro ejecuta y el tercero lo transporta
EN EQUIPO. Las bandas que actúan en los autobuses de la EMT suelen ir, como mínimo, en grupos de tres. Uno tapa, el otro ejecuta y el tercero lo transporta

Aprovechan líneas con gran afluencia de gente y, si puede ser, con usuarios desvalidos o despistados. Por eso, las líneas más «calientes» para los carteristas que actúan en los autobuses de la EMT son las que atraviesan el distrito Centro, las dos circulares, las que pasan por los principales hospitales de la capital (La Paz o el Gregorio Marañón) y la línea que va al aeropuerto de Adolfo Suárez-Madrid Barajas. En estos vehículos los delincuentes aprovechan las grandes aglomeraciones para atacar. El perfil de su «presa» es una mujer de avanzada edad (por el bolso) y suelen actuar más en distintas franjas horarias, según fuentes policiales. Por la mañana de 11:00 a 13:00 horas, sobre todo el líneas que pasan por los hospitales de la capital –abusan de matrimonio de avanzada edad que acuden a revisiones y van un poco perdidos por no saber en qué parada tienen que bajar–, las que recorren el barrio de Salamanca o la zona de Goya –con posibles mujeres adineradas que van de compras–, las más concurridas de Centro por la gran cantidad de trabajadores y turistas que se mueven a todas horas y, sobre todo, la línea del aeropuerto, copada por turistas «despistados». En esta línea suelen hacer el trayecto de ida; es decir, desde Barajas al Centro, cuando muchos acaban de cambiar la moneda y llevan la billetera con mucho dinero para gastar.

Allí se hacen pasar por un empresario de negocios que acaba de aterrizar y lleva su maletín o carpeta de cuero. Es el instrumento del que se hacen valer posteriormente para tapar el bolso o maleta de la víctima.

Los meses más fuertes de actuación son desde noviembre hasta abril (antes de las Navidades y hasta Semana Santa) y, curiosamente, los días de mayor movimiento delincuencial en los autobuses de la EMT son los martes, miércoles y jueves, según las mismas fuentes. También «atacan» los sábados por la mañana en zonas de mercadillos como el que instalan en Aluche.

Por las tardes, los cacos suelen actuar en una horquilla flexibles, de 17:00 a 19:00 horas, cuando muchos vuelven de hacer compras y aprovechan para dar el palo. Porque no sólo van a por la cartera o el móvil sino que aprovechan para arramblar con cualquier pertenencia que los usuarios dejen al descuido.

Los carteristas suelen actuar siempre igual. Rodean a la víctima elegida entre dos o tres individuos para que, mientras uno distrae, el otro actúa y se pasa el botín a un tercero. Es decir, muy parecido a como lo hacen en la calle. Las principales bandas que ahora actúan, detectadas por la Policía Nacional, están formadas por ciudadanos de origen suramericano o del este.

Grabaciones condicionadas por la Ley

Las imágenes captadas por las cámaras de la EMT se destruyen cada cinco días por la Ley de Protección de Datos, por lo que si se trata de un delito denunciado más tarde no habría imágenes que hubieran captado en el momento. Es complicado demostrar que se está produciendo un robo porque muchas veces no se aprecia claramente el instante y por eso los jueces muchas veces no aceptan la prueba.