Los absurdos requisitos para ser policía «comunitario»

El concejal de Seguridad exige valores como «fuerte vocación policial» para formar parte del proyecto piloto que se implantará en Lavapiés

La Policía Municipal de Madrid comenzará a patrullar Lavapiés con un espíritu «mediador» y con «alta motivación»
La Policía Municipal de Madrid comenzará a patrullar Lavapiés con un espíritu «mediador» y con «alta motivación»

El concejal de Seguridad exige valores como «fuerte vocación policial» para formar parte del proyecto piloto que se implantará en Lavapiés

El concejal de Salud, Seguridad y Emergencias del Ayuntamiento de la capital, Javier Barbero, explicó el pasado martes su modelo de Policía «comunitaria» y de «autoprotección», que ya avanzó en la presentación del Plan Director de la Policía Municipal y que ha sido tan criticado por los agentes del Cuerpo. Ahora, las perogrulladas que solicita para los agentes que quieran forma parte del proceso de formación para el proyecto piloto que se implantará en el barrio de Lavapiés han quedado por escrito.

La Dirección General de la Policía Municipal anunció el mismo martes la convocatoria de plazas de «adscripción provisional» para el proyecto piloto de «Policía Comunitaria en el barrio de Embajadores». Con la nota interna, remitida por la Secretaría General del Cuerpo el 14 de junio, se hizo oficial la convocatoria para cubrir las plazas con componentes operativos para el proyecto (serán unos ocho agentes, según explicó Barbero). También son ocho los requisitos que exigen para formar parte de este proyecto. Unas características que debe cumplir el funcionario que quiera presentarse y que han dejado a más de un agente boquiabierto ante la obviedad de las exigencias. La primera de la lista es «fuerte vocación policial». La segunda, «alta experiencia sobre el terreno», por lo que se entiende que acota la convocatoria a los agentes de Centro. También consideran fundamental contar con una «alta motivación y proactividad» y «buenas habilidades sociales», ya que se trata de una Policía comunitaria y que priorice la labor mediadora del Cuerpo. Éste es uno de los aspectos que más han criticado los sindicatos policiales, al considerar que los agentes ya vienen realizando desde hace muchísimos años toda la labor mediadora posible, ya que en infinidad de intervenciones policiales el autor del delito no está por la labor de hablar. «No somos trabajadores sociales, tenemos que evitar delitos y reducir a gente muy agresiva en ocasiones para evitar daños a terceros», recordaban los sindicatos cuando se presentó el Plan Director. Ahora, los agentes que quieran formar parte de este proyecto de esencia social también deberán contar, según la carta remitida, con «ambición en el logro de los objetivos de seguridad ciudadana», con «buena capacidad de autoprogramación del trabajo» y con las «competencias básicas para el análisis de la seguridad de un barrio». Por último, el área de Barbero «valorará positivamente algún idioma», ya que uno de los motivos por los que se ha elegido Embajadores para la implantación de este modelo policial es su mezcla de culturas. En cualquier caso, la mayoría de los requisitos son tan obvios en cualquier agente municipal como subjetivos e imposibles de demostrar, ya que apelan a la voluntad del funcionario.