Los deberes, dentro del programa educativo

La Comunidad fomentará que los colegios informen sobre su política de asignación de tareas a los padres que quieran matricular a su hijo

La Asamblea de Madrid aprobó que se racionalizasen los deberes que los profesores asignan a los alumnos de Educación Primaria y Secundaria
La Asamblea de Madrid aprobó que se racionalizasen los deberes que los profesores asignan a los alumnos de Educación Primaria y Secundaria

La Comunidad fomentará que los colegios informen sobre su política de asignación de tareas a los padres que quieran matricular a su hijo

A partir del próximo curso escolar, los padres que vayan a conocer un colegio y su proyecto educativo deberán ser informados de la política del centro respecto a los deberes. La Comunidad de Madrid va a fomentar que los centros educativos expliquen, a todos aquellos que se interesen por conocer la escuela para matricular a sus hijos, su política en la asignación de tareas para casa en las distintas etapas educativas para que también lo tomen en consideración a la hora de elegir colegio.

Se trata de una de las medidas que se aplicarán para contener la carga de deberes que aprobó el mes pasado la Asamblea de Madrid, si bien desde la Consejería de Educación explicaron que apostarán por fomentar la autonomía de cada centro, en lugar de establecer una normativa sobre la cantidad de tareas que se deben asignar a los alumnos. Así, junto a la información a los padres, el Gobierno regional también quiere que cada colegio haga reuniones de coordinación para, entre todo el claustro, equilibrar los deberes que cada docente encarga a las clases. Se pretende así moderar la carga de tareas de los estudiantes.

Además, Educación ha comenzado un ciclo de reuniones con colegios y asociaciones para plantear una modificación del calendario escolar que se aplicaría en el curso 2017-2018. Entre las propuestas que la Comunidad de Madrid ha puesto sobre la mesa para la consideración de todos los agentes implicados en la educación Primaria y Secundaria está adelantar los exámenes de recuperación que habitualmente se hacen en septiembre a finales de junio o comienzos de julio, como ya se hace en las universidades durante la última década con la entrada en vigor del plan Bolonia en la educación superior.

Al cambiar la fecha de la recuperación se obtienen varios beneficios no sólo para los alumnos sino de cara a la organización del siguiente curso escolar. Y es que, actualmente, los centros a veces no pueden asignar los grupos hasta mediados de septiembre puesto que todavía no saben qué estudiantes promocionan y cuáles deben repetir curso. En cambio, al hacer los exámenes en junio o primeros de julio, al inicio del nuevo curso ya estarán todos los grupos organizados y con docente designado, lo que facilitará el comienzo de las clases.

Igualmente, los alumnos que se incorporen a las clases de recuperación al final del curso, y no al comienzo del siguiente, pueden continuar el refuerzo con el mismo profesor y examinarse con los conocimientos más frescos que si llegan, después de las vacaciones y con un docente que no conocen, a recuperar los exámenes del curso pasado. «Se trata de una propuesta abierta que ahora se somete a debate con el objetivo de conseguir el mayor consenso posible en su aplicación», explicaron en la Consejería de Sanidad. Es por ello que, al igual que el acuerdo por la transformación educativa del que en breve presentarán un borrador, no se va a aplicar el cambio en el calendario hasta que se haya alcanzado un pacto con todos los implicados.

Control del absentismo

Por otro lado, la Comunidad de Madrid aprobó ayer una inversión de 750.000 euros para la prevención y el control del absentismo escolar durante este año, que permitirá contratar a nuevos profesores y coordinadores para lograr la asistencia a las aulas de los centros públicos de todos los alumnos de enseñanza obligatoria –Primaria y Secundaria–. El programa se desarrollará en colaboración con 68 municipios y contempla la realización de campañas de información y orientación para concienciar y sensibilizar a las familias de la importancia de la asistencia regular a los centros. También se establecerán pautas de prevención y actuación con los alumnos que no acudan a clase siempre en colaboración y coordinación con los centros escolares, los servicios municipales y la policía. De ahí la importancia de que gran parte de la inversión se destine a contratar 48 educadores sociales y dos coordinadores para las tareas de prevención, detección y control de este problema en el Ayuntamiento de Madrid. También se invertirán 350.000 euros en otros 67 consistorios para que cada municipio disponga de una Mesa Local de Absentismo, en la que hacer seguimiento de cada caso.