Conflictos laborales

Los trabajadores de Esmasa perderán 520 euros por la huelga

La huelga de recogida de basuras, que hoy cumple su octava jornada, también afecta a empresas privadas
La huelga de recogida de basuras, que hoy cumple su octava jornada, también afecta a empresas privadaslarazon

Los efectos de la huelga de recogida de basuras que están manteniendo desde hace hoy ocho días los trabajadores de la empresa municipal Esmasa de Alcorcón, convocadas por los sindicatos CC OO, CSIF y CGT, no sólo la sufrirán los vecinos de la localidad. La «factura» también la pagarán los mismos empleados que se están acogiendo a su derecho a la huelga cuando a final de mes cobren la nómina y vean descontados los días que no han acudido a cumplir los servicios mínimos establecidos. Hasta ayer, cuando se cumplía una semana del inicio de los paros –a raíz de la intención del Ayuntamiento de externalizar el servicio de recogida de vidrio–, los conductores de los camiones de recogida de residuos (que cobran entre 35.567 euros y 39.431 euros anuales de media) verán descontado de su nómina 104 euros brutos y 78 euros netos por día de incumplimiento.

Es decir, 520 euros brutos o 390 netos, correspondientes a cada día no trabajado y su parte proporcional de vacaciones, días libres y pagas extras. Hasta ayer, se contarían sólo cinco días de huelga porque los empleados tienen derecho a dos días de descanso en una semana. En el caso de los peones (que cobran entre 33.111 y 39.496 euros de media), el descuento diario por la huelga –que no supone ni merma salarial para ningún trabajador ni el despido de ninguno de ellos– asciende a 93 euros brutos al día, o lo que es lo mismo: 71 netos. Hasta ayer, supone una merma en su sueldo mensual de 468 euros brutos y 357 euros netos. Si bien el neto es la cifra real que los trabajadores dejarán de percibir a final de mes, la cifra bruta es la que computa a efectos de retenciones. Es decir, que a efectos fiscales sí se les descontará, en el caso de los conductores, 520 euros y 468 en el caso de los peones que hayan realizado paros los cinco días. Sin embargo, éstos serían alrededor del 15 o 20 por ciento de los trabajadores; la mayoría de ellos sí han cumplido con los servicios mínimos.

La dirección de Esmasa también está tratando de que reciban este servicio las empresas privadas que tienen contratado con la empresa pública su servicio de recogida de basuras industrial, obligatorio por ley en según qué negocios. Y es que éstas ya amenazaron la semana pasada al Ayuntamiento con rescindir el contrato con Esmasa por incuplimiento del mismo. La fuga de empresas supondría la pérdida de ingresos para la empresa municipal (son 738 sociedades que aportan unos 600.000 euros anuales a las arcas municipales), lo que desestabilizaría los presupuestos y podría repercutir en la plantilla dado al reducción del volumen de trabajo. Ayer, la dirección de Esmasa trató de «aguantar» ese centenar de contratos que amenazaban con perderse. Probablemente se mantendrán esta semana y, una vez comience el próximo mes, las aguas podrían volver a su cauce.