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Colegios británicos en Madrid: Más de 13.000 alumnos, pendientes del Brexit

Los estudiantes de una treintena de colegios británicos instalados en Madrid tendrán una moratoria de dos años para el acceso a la Universidad.

La salida del Reino Unido de la Unión Europea afectaría a más de 50.000 alumnos de colegios británicos en toda España. Fotos: King´s College
La salida del Reino Unido de la Unión Europea afectaría a más de 50.000 alumnos de colegios británicos en toda España. Fotos: King´s Collegelarazon

Los estudiantes de una treintena de colegios británicos instalados en Madrid tendrán una moratoria de dos años para el acceso a la Universidad.

El modelo británico gana peso y alumnos en la Comunidad de Madrid. El último curso académico se escolarizaron 13.192 menores que eligieron este sistema para formarse, según datos de la Consejería de Educación. De hecho, de los 60 centros extranjeros instalados en la capital, algo más de la mitad, 33 en total, siguen el modelo inglés. Todos son privados. Ahora, la preocupación del alumnado y sus familias se centra en el impacto que tendrá el Brexit y si los estudios y la titulación que obtienen los que cursan el modelo será convalidable y permitirá a estos estudiantes continuar sus estudios en universidades madrileñas.

Estos centros gozan del estatus de colegios extranjeros de enseñanza del sistema británico que, por otra parte, es el más extendido de cuantos se imparten en Madrid y en el resto de España. En todo el territorio nacional, se calcula que la salida del Reino Unido de la Unión Europea afectaría a más de 50.000 alumnos. ¿Tendrán validez entonces los títulos que obtengan los alumnos madrileños en centros británicos y, por extensión, en el resto de España? En una reunión reciente, representantes de la Asociación de Colegios Británicos en España (Nabss) con el Ministerio de Educación, en la que estuvieron presentes el secretario de Estado de Educación, Alejandro Tiana, y el director general de planificación, Diego Fernández Alberdi, los representantes de Educación confirmaron la continuidad del sistema actual de acceso directo a las universidades de los alumnos que estén cursando ahora Year 12 y Year 13, el equivalentes a nuestro 1º y 2º de Bachillerato (el Sixth Form). Y es que, a pesar de la incertidumbre que aún existe sobre el acuerdo del Brexit, y aún poniéndonos en el peor de los escenarios posibles y que se materializara la salida del Reino Unido de la Unión Europea, el Gobierno español «estudiaría las fórmulas de incluir a Reino Unido, mediante un convenio, en la Ley de Acceso directo, que es la que permite matricularse en las universidades madrileñas o en las de cualquier otra comunidad autónoma a los alumnos procedentes del resto de los países». Se trataría de «países con convenio bilateral y Bachillerato Internacional», aseguran desde la asociación Nabss. Así, Educación ha garantizado a los centros que, pese a un «Brexit duro», «todo seguiría igual en los próximos dos años, ya que ha publicado un paquete de medidas que así lo establecen. En este margen de tiempo se regularía el proceso de acceso a la universidad porque no hay intención de perjudicar a estos alumnos», asegura que Franc Corbi, vicepresidente de la patronal de centros privados (ACADE) y miembro de la ejecutiva de la Asociación de los Colegios Británicos en España.

En 1979, antes de la entrada de España en la UE, ya existía un convenio bilateral de reconocimiento de titulaciones para estos casos. Cuando España se convirtió en países miembro, se reguló una ley de acceso directo que establecía que todos los alumnos que estudiaban en colegios británicos podían convalidar la selectividad, ahora la EVAU, con los exámenes «A-level» que hacen estos alumnos y que sirven para acceder a la universidad, no sólo en España, sino también en países como EE UU y, en general, en todo el mundo por su alto estándar de calidad.

Para subir nota en España, lo que suelen hacer los estudiantes que siguen este modelo es presentarse a la prueba específica a través de la UNED.

Corbi asegura que «ha habido intranquilidad en la plantilla del profesorado británico» de estos colegios por la incertidumbre que se ha generado la situación y «también los padres nos han planteado muchas preguntas, pero ahora estamos seguros de que no va a haber inconvenientes».

Elena Benito, CEO de King’s Group, cree que no hay motivo para la intranquilidad porque «el modelo británico es de tal calidad que es difícil que no se vaya a aceptar. Sigue el mismo formato desde hace años y los «A-level» «están reconocidos en todo el mundo con lo que, en el peor de los casos, España aplicaría un convenio de convalidación como se viene realizando con otros países que no pertenecen a la Unión Europea, como Canadá».

Benito asegura que en los últimos 25 años en España hay un gran interés por la educación británica. De hecho, nuestro país es el que más centros tiene de todo el mundo. Los padres que suelen enviar a sus hijos a estos colegios «son, en su mayoría, hijos de españoles que tienen un nivel de renta media, los dos trabajan y son profesionales que saben lo importante que es ser capaz de competir con los de otros países en el ámbito laboral», dice la CEO de King´s Group. De hecho, si hace 15 años este grupo, al que pertenece el King´s College, contaba con dos o tres colegios, ahora tiene abiertos seis.

¿Qué aporta este modelo al alumno? «Te forma, te prepara para el futuro, te enseña a hablar en público, a tener una mentalidad abierta a la diversidad»», añade.

Corbi explica que el sistema de enseñanza británico surgió de un pacto de estado de Educación después de darse cuenta de que el mercado laboral necesitaba profesionales con mejores competencias. Así, «se pensó en potenciar otras habilidades entre el alumnado, como que empezara a razonar, liderar, a trabajar en equipo. El alumno aprende haciendo, pensando, investigando, opinando, es un sistema más activo, aprende desde la experimentación, no desde la teoría porque el aprendizaje abstracto no sirve de nada. Todos los alumnos son diferentes, por eso las programaciones se adaptan a los estudiantes, a diferencia de lo que ocurre en España, donde se imparte la misma materia para todos igual». Corbi añade que otra diferencia con el sistema educativo español es que, si bien en el nuestro tienen mucho peso asignaturas generalistas como Lengua y Matemáticas en el Bachillerato; en el inglés se ahonda más en las asignaturas que conectan más con la carrera universitaria que va a cursar el estudiante.

Los centros educativos británicos instalados en Madrid siguen el mismo modelo de inspección que cualquier otro en el Reino Unido en el que una decena de inspectores supervisan durante una semana desde cómo se imparten las clases hasta cómo se contrata al profesorado hasta qué opinan los padres del funcionamiento del centro educativo. En Reino Unido pasar el trámite es obligatorio para todos los centros y, en España, es voluntario. Por eso, Elena Benito alerta de que, de los más de cien colegios existentes, sólo 13 están «aprobados» por la inspección británica.