¿Adiós a Madrid Central y a los semáforos de la A5?

Mientras Vox pide revertir el área restringida, PP y Cs apuestan por una revisión del proyecto. Los discos sí desaparecerían.

Martínez-Almeida prometió "acabar"con la medida estrella  del Gobierno de Manuela Carmena / Foto: Cristina Bejarano
Martínez-Almeida prometió "acabar"con la medida estrella del Gobierno de Manuela Carmena / Foto: Cristina Bejarano

Mientras Vox pide revertir el área restringida, PP y Cs apuestan por una revisión del proyecto. Los discos sí desaparecerían.

Una de las medidas más cuestionadas durante el último año de legislatura ha sido la implantación de la zona de acceso restringido Madrid Central, 472 hectáreas que cierran el centro de la capital a los vehículos más contaminantes. La principal denuncia de los ciudadanos durante estos meses ha sido la desorganización que se ha producido durante su implantación y la falta de infraestructuras a la hora de poner en marcha una medida de este calado. El 010, la línea de atención al ciudadano del Ayuntamiento pronto comenzó a colapsarse con preguntas básicas: ¿cuál será el perímetro? ¿por dónde podré circular? ¿cuándo empiezan las multas? ¿cómo puedo conseguir autorizaciones? Y así, un sinfín de dudas, ya que muchas de las cuestiones no se habían previsto por el Consistorio. Por ello, los principales partidos políticos enseguida se posicionaron.

Martínez-Almeida, el que previsiblemente podría ser el próximo alcalde, prometió «acabar» con la medida estrella del Gobierno de Carmena. El PP apuesta por impulsar las Áreas de Prioridad Residencial (APR) que se iniciaron con Ruiz Gallardón, que también restringen el tráfico, pero cuentan con vías de libre circulación. Por su parte, la candidata de Ciudadanos, Begoña Villacís –su principal aliada en esta nueva legislatura–, siempre ha sido partidaria de mejorar Madrid Central, pero no de revertir la medida, ni destruir obras tan relevantes como la ampliación de las aceras de la Gran Vía. El único partido que se muestra favorable a la completa reversión de Madrid Central es Vox: «Se acabó a partir de mañana», aseguró Ortega Smith en la celebración de la noche electoral.

En este contexto, Vicente Pizcueta, portavoz de la Plataforma de Afectados por Madrid Central insiste en que «no queremos que se quite Madrid Central, pero tal vez sea necesario rebautizar el proyecto. Se trata de revisar el modelo y pensamos que se puede hacer porque no es un problema de multas, sino de concienciación ciudadana». Piden a los políticos que «se revisen los modelos de las áreas de prioridad residencial con prudencia. El Ayuntamiento ha sido poco sensible a las demandas ciudadanas y entendemos que cada partido deba defender su revisión, pero es necesario hacerlo con un debate con rigor porque el cambio climático no se va a resolver con medidas municipales», afirma. Por ello, pide a los partidos que ahora tienen que negociar para formar gobierno que «se reactive la mesa de seguimiento para culminar las mejoras necesarias», como las paneles indicativos del número de plazas disponibles en los aparcamientos. «No puede ser la aritmética de pactos la que determine la lucha contra el cambio climático».

En lo que se refiere a los tres semáforos instalados por el Consistorio en la llegada de la A5 a Madrid, es probable que dejen de estar operativos si PP y Cs pactan un gobierno de derechas. Ambos consideran que esta medida limita la libre circulación de los conductores y apuestan por soterrar el tramo de la nacional cuando entra a la capital, un proyecto similar al de la M30 en Madrid Río. Tendría un coste de unos 180 millones de euros.

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Efe