San Isidro se blinda frente a Carmena

El Pleno de Cibeles declara «evento de interés general» la feria taurina de la capital con el voto en contra de los 20 concejales de Ahora Madrid. La iniciativa del PP la equipara a las celebraciones del Orgullo Gay.

La feria taurina de la capital de España está considerada como la más importante del mundo
La feria taurina de la capital de España está considerada como la más importante del mundo

El Pleno de Cibeles declara «evento de interés general» la feria taurina de la capital con el voto en contra de los 20 concejales de Ahora Madrid. La iniciativa del PP la equipara a las celebraciones del Orgullo Gay.

La difícil relación entre el Gobierno de Manuela Carmena y la Fiesta Nacional vivió ayer un nuevo episodio que agranda el desencuentro. La concejala de Cultura, Celia Mayer, decidió poco tiempo después de llegar al cargo eliminar la información taurina de la web municipal y del portal turístico de la ciudad. Su otra gran decisión en este ámbito fue retirar la subvención de 60.000 euros a la escuela municipal Marcial Lalanda, con la que ahora negocia una salida que podría pasar por la salida de los profesores y alumnos de su actual ubicación en la Venta del Batán. Ayer, en el último pleno ordinario del curso, Ahora Madrid votó en contra de proteger la Feria de San Isidro, la más importante del mundo. Su rechazo a la propuesta del PP, sin embargo, no evitó que ésta saliera adelante, ya que contó con el respaldo del PSOE y de Ciudadanos. La edil popular Carmen Castell defendió la iniciativa de «declarar la Feria de San Isidro como de especial significación ciudadana e interés general para la ciudad de Madrid por tratarse de la una feria con proyección cultural, turística e internacional». Este reconocimiento, según los populares, busca «conciliar el bienestar de los vecinos con toda la actividad de ocio que genera la feria alrededor de la plaza de toros». Para subrayar el impacto económico del evento, Castell puso encima de la mesa datos: la generación de casi 62 millones de euros durante los 31 días de feria, la llegada a la capital de 650.000 personas cada mayo y un incremento de 13% en la ocupación hotelera. Castell además recordó las palabras de Carmena cuando ésta aseguró que «los aficionados no tenían que temer» por el futuro de la feria de San Isidro. «Ahora tienen la ocasión de ser coherentes», señaló la edil del PP.

Lo aprobado ayer no supone sólo reconocer este evento como de interés general, sino que le otorga el mismo «blindaje» que el Pleno también otorgó concederle recientemente a las celebraciones del Orgullo Gay.

En concreto, la iniciativa también planteaba proteger a los responsables de los festejos frente a posibles sanciones por superación de los límites de ruido fijados en las ordenanzas municipales: «En virtud de la declaración anterior –la de evento de ‘‘especial significación’’– los organizadores podrán solicitar la modificación o suspensión con carácter temporal de los niveles máximos de emisión sonora establecidos en el artículo 15 de la ordenanza durante la celebración de la feria en relación con las zonas afectadas y previa valoración de su incidencia acústica».

La concejala de Ciudadanos Sofía Miranda justificó su apoyo en el hecho de que la actividad taurina genera «importantes recursos» y tiene «una proyección pública que excede los límites del municipio y, por tanto, genera «interés a nivel internacional». Por parte del PSOE, la edil Mar Espinar criticó la equiparación entre la feria taurina y el Orgullo realizada por el PP pero reconoció que este evento «redunda en la economía de los comercios, bares y hoteles madrileños».

Problemas técnicos

En el «no» a la iniciativa, el partido Ahora Madrid se quedó solo. Dio dos razones para argumentar este voto: los problemas técnicos que plantea y su falta de ajuste al modelo de ciudad que el consistorio quiere desarrollar. La delegada de Cultura y Deportes, Celia Mayer, explicó su rechazo no sólo a partir de los datos de participación sino también con las perspectivas de futuro, en su opinión, negativas. Así, Mayer detalló que la plaza de Las Ventas lleva perdiendo 4.509 abonados desde 2012. En contraposición a esta pérdida de seguidora, la edil de Cultura habló de lo que ocurre con los actos del Orgullo Gay. Recordó que la capital en 2017 acogerá el mundial World Pride, con el que, desde el Ayuntamiento, esperan «superar récords de asistencia y de ocupación hotelera». También aludió Mayer a la división existente en la sociedad española y madrileña en torno a la Fiesta Nacional. En los actos relacionados con el Orgullo, según la edil de Ahora Madrid, el consenso social es «inapelable» mientras que la tauromaquia genera «una gran polémica sobre sus valores y el maltrato animal». Y a todo ello, sumó Mayer que la exención con el ruido sería «altamente excesivo en 31 días» de celebración de la Feria.

Finalmente, la responsable municipal de Cultura y Deportes añadió que la feria taurina se celebra en Las Ventas, propiedad de la Comunidad y gestionada por la empresa privada Taurodelta, lo que implica que no hay actividad en el espacio público. Por todo ello, insisten desde el consistorio, la iniciativa está fuera de contexto a nivel técnico: «Si la organización quisiera hacer una actividad en un espacio público podría pedir la excepción sin tener que reconocerse a la feria como fiesta de interés general», explicó Mayer.