Teatro

Semana Santa ilustrada

Dibujos y viñetas muestran en redes sociales las labores cofrades de la Hermandad de los Gitanos

Dibujos y viñetas muestran en redes sociales las labores cofrades de la Hermandad de los Gitanos

A Francisco Javier Pérez la devoción le sale por las puntas de los dedos y atraviesa la tinta de las plumillas con las que ilustra el mundo de la Hermandad de los Gitanos de Madrid. No tiene formación artística, nunca fue a una academia de dibujo, pero ha plasmado a la Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y María Santísima de las Angustias –Los Gitanos– en un cómic con el que, a través de Twitter, enseña todas las curiosidades de la procesión del Miércoles Santo a las nuevas generaciones.

Aunque lleva prestando su talento para el dibujo desde hace tiempo, ha sido ahora, durante la Cuaresma, cuando Francisco Javier, que es secretario segundo de la Hermandad, ha «aumentado la producción» para explicar a diario cada una de las labores cofrades, más allá de los archiconocidos costaleros o nazarenos. Para ello contó con la inestimable ayuda de Carlos Elipe, diputado mayor de gobierno en la procesión y el primero que le pidió que dibujase para las cuentas en internet de la Hermandad. «Después de dibujar varias ilustraciones para la festividad de San Cristóbal le aconsejé que registrara sus obras, pero prefirió ceder los derechos a la Hermandad, así que le insistí en que hiciese una serie», cuenta Elipe, que ha tomado cada ilustración y la ha editado para crear la colección «Historia y labores cofrades», que han publicado en su cuenta de Twitter @Had_LosGitanos.

Gracias a este trabajo, cualquier internauta puede conocer de manera divertida, porque Francisco Javier cuela toques de humor en cada viñeta, quién es y cuál es el trabajo de los diputados de tramo –controlan el avance de su tramo– o del de cruz –lleva la cruz al inicio de la procesión–, de los paveros –cuidan de los niños que participan en el recorrido– o el turiferario–encargado de prender los cirios–, todos ellos personajes fundamentales de la procesión.

Pero, además, el secretario segundo de la Hermandad de los Gitanos ha querido reflejar en sus dibujos a muchos otros colaboradores de la procesión que no salen uniformados pero que son imprescindibles para su desarrollo. «La aguadora, por ejemplo, es vital para acompañar a los nazarenos o los mayordomos, que gestionan las cuentas de la hermandad», explica, y cuenta la devoción con la que todos y cada uno de ellos realizan su labor. A éstos les ha retratado. No ha hecho una simple caricatura o un personaje tras un capirote, sino que ha reflejado los rostros de los verdaderos protagonistas de estos oficios de la Hermandad.

«Son obras de arte que, además, van evolucionando a mejor según va pintando más», asegura Carlos Elipe, que también aprovecha las ilustraciones del secretario segundo para acompañar el boletín mensual de la Hermandad. Y eso que Francisco Javier Pérez confiesa que tan sólo ha aprendido a «dar tintas, pero no sé dar las sombras». Lo que no ha aprendido lo suple con imaginación y con sentido del humor, ya que no se le ocurre otra forma que retratar al vendedor de recuerdos agarrado a una farola ante la «avalancha de fieles» que quieren una estampita, un rosario o un pin de la Hermandad. Incluso una vez tuvo que escuchar las protestas de los venerables de la Hermandad y altas instancias eclesiásticas cuando se inspiró en Marilyn Monroe y su famosa fotografía sobre la rejilla del Metro para el cartel del concurso de fotografía de la procesión, con un nazareno en lugar de la actriz rubia.

Sin embargo, el éxito de sus ilustraciones sobre las labores cofrades es incontestable. Hasta el punto que la habitual confusión entre la famosa Hermandad de Los Gitanos de Sevilla y su homóloga madrileña ha servido esta vez para difundir la labor de la capital en Twitter para dar a conocer el valor de la procesión. «Somos un grupo muy modesto, comparado sobre todo con la de Sevilla, pero cuando nos retuitearon los dibujos subimos 25 seguidores en un día y eso para nosotros, que tenemos 1.500, fue una barbaridad», explica Elipe, que concibió la idea de la serie de viñetas como un contenido exclusivo de la cuenta de Twitter, ya que, como buen «community manager», procura dividir la información de las distintas redes sociales para ganar seguidores y visitas.