Usera, el lejano oriente madrileño

El «Chinatown» de la capital
El «Chinatown» de la capital

Todas las grandes capitales del mundo tienen un barrio chino, o lo que coloquialmente se conoce como «chinatown». En la capital también hay uno, se encuentra en Usera. En este distrito hay más de 7.000 ciudadanos chinos censados, más de un 22% del total, que empezaron a asentarse en este barrio seducidos por el bajo precio de los alquilertes de la zona.

Se dice que un chino podría vivir en Usera sin saber nada de español. En este distrito no les hace falta, de hecho en los comercios es muy común que sean los hijos de los propietarios chinos de las tiendas, los nacidos en España, quienes hacen de intérpretes a sus padres ante la demanda de algún inusual cliente español.

Que Usera es el «chinatown» madrileño lo dice por ejemplo el hecho de que los clásicos asadores de pollos de toda la vida se hayan sustituido por asadores de patos; además, en este barrio ya no hay restaurantes chinos para españoles, todos están orientandos casi de forma exclusiva a su público, el oriental. Un ciudadano chino puede encontrar todo lo que necesite en Usera, si quiere hasta puede celebrar allí su boda, en el restaurante chino más grande Europa, en el que se pueden llega a celebrar hasta 20 bodas al mes. También puede realizar gestiones en bancos exclusivamente chinos o acudir a la comisaría de Usera-Villaverde sin miedo a que no les entiendan, ya que la Policía Nacional puso hace unos meses en marcha un proyecto piloto de asistencia telefónica gratuita a ciudadanos chinos, que son atendidos en su idioma natal para así agilizar los trámites e impedir que el idioma sea una barrera a la hora de denunciar. En general, los ciudadanos chinos de Usera trabajaban prácticamente en exclusividad para sus compatriotas –el caso del casino El Caballo Dorado, que ha contratado a compatriotas es una excepción–, de hecho, existe cierto temor a que, debido a su hermetismo pueda convertirse en un gueto.