El Servicio de Urgencias ya ha salvado la vida a seis bañistas este verano

En lo que va de verano, solo se ha registrado una víctima mortal de 71 años por sufrir un infarto en el agua

El inicio de la temporada costera y la apertura de piscinas municipales y privadas dan el pistoletazo de salida al verano. Niños y mayores son los que más disfrutan de esta actividad acuática, pero también son quienes más riesgos corren si no se utilizan, como todo, con precaución. En lo que va de verano, el Servicio de Urgencias y Emergencias sanitarias ya ha atendido seis casos tipificados de problemas relacionados con el medio acuático, con una persona fallecida de 71 años de edad.

No obstante, el director de la Gerencia de Urgencias, Francisco Celdrán, señala que en todos los casos mortales, tanto de este año como del anterior, el factor clave se deriva de patologías sufridas por la avanzada edad de los bañistas, y en ningún caso por inmersión o ahogamientos.

«Durante los meses de julio y agosto del pasado año, atendimos 51 casos relacionados con los baños, con 12 víctimas mortales, cuya edad media era de 71 años. Esto refleja que no hay signos de ahogamiento, sino que las muertes se producen por patologías de la edad, como pérdida de reflejos o problemas crónicos».

De hecho, en los últimos cinco años las edades rondaban la misma cifra, con una media de 75,5 en 2013, y de 77,5 en 2014. «La mayoría de las víctimas se ubicaron en zonas de lagunas saladas, esto es, en lugares donde apenas cubre, por lo que la mayoría de los casos de fallecimientos se deben a un infarto».

Es más, puntualizó, el pasado año en el rango comprendido entre los 11 y los 30 años, el Servicio de Urgencias sanitarias no tuvo ninguna actuación.

Prevención

Como medidas preventivas para evitar que el número de víctimas aumente, la Región de Murcia tiene preparada una flota para este verano compuesta de ocho Servicios de Atención Primaria (Suap) en toda la costa, así como siete Unidades Móviles de Emergencia (UME), en municipios como Los Alcázares, San Pedro del Pinatar o San Javier. «Además de contar con todo un equipo técnico de profesionales sanitarios repartidos por la costa, hacemos mucha incidencia en la prevención, y en que los ciudadanos cumplan unas normas básicas de respeto», como evitar zambullirse sin comprobar el estado del agua, tener en cuenta la turbidez, respetar las banderas de color situadas en las playas, no tirarse de cabeza en zonas poco profundas, o equipar a los más pequeños de chalecos salvavidas y flotadores que les protejan de una posible inmersión.

Asimismo, Celdrán también insistió en que las piscinas domésticas deben tener unas normas que cumplan una seguridad básica para el disfrute de los bañistas, como tener un vallado cerrado y de una altura superior al metro. «Los niños deben estar vigilados constantemente, no deben bañarse en zonas solitarias y evitar, en cualquier caso, bañarse bajo los efectos del alcohol o las drogas».

Es importante, pues, concienciar a las personas mayores para que, en el «momento en el que tengan frío, salgan inmediatamente del agua para evitar una hipotermia».

Socorristas

Por ello, y como prioridad en estos espacios, la Región cuenta con un amplio equipo de socorristas y especialistas en salvamento y vigilancia, entrenados para atender en cualquiera de los casos en los que exista riesgo.

El director de la Gerencia apuntó que la estadística de la supervivencia aumenta cuando se sabe reanimar, «ya que se debe actuar antes de los cuatro minutos desde que se sufre el ahogamiento, porque esto evita posibles lesiones cerebrales causadas por la falta de oxígeno».