Carrusel de protestas en un Pleno encendido

Empleados de Lipasam piden diálogo a dos días de la huelga

Policías locales, bomberos, trabajadores de Lipasam y del servicio Zoosanitario... El primer Pleno municipal del año resultó de lo más agitado. Los empleados del Ayuntamiento protagonizaron una sesión floja desde el punto de vista del contenido político, aunque muy conflictiva en el ámbito de las protestas.

Los policías locales fueron los que utilizaron métodos más originales. Cuando el delegado del distrito Sur, José Luis García, defendía una propuesta relativa a una parcela de titularidad autonómica, varios agentes –sentados en las filas reservadas al público– se colocaron una nariz postiza. La moción no tenía nada que ver con su protesta, pero fue uno de los momentos que concentró una mayor atención mediática. Los policías, pertenecientes al Sindicato Profesional de Policías Municipales de España (SPPME), estaban ataviados con camisas blancas, pajaritas y tirantes. A modo de Pinochos, permanecieron sentados hasta que el presidente del Pleno, Javier Landa, se dio cuenta de la escena.

Fueron desalojados rápidamente y sin oponer resistencia. El portavoz municipal de IU, Antonio Rodrigo Torrijos, se apresuró a decir que «en el reglamento no pone nadad de que no se puedan poner narices de plástico en el Pleno».

Sin embargo, los más combativos fueron los empleados de Lipasam, llamados a la huelga a partir del próximo lunes. Las negociaciones están más tensas que nunca y, si nada lo remedia, la basura comenzará a acumularse en las calles. Los trabajadores, altavoz en mano, corearon consignas en el acceso al Ayuntamiento, rodeado de vallas para «amortiguar» los gritos. En el Salón Colón, varios empleados arrojaron panfletos mientras IU defendía una moción de apoyo a la plantilla.

En este punto, Torrijos aseguró que los trabajadores «están dando una pelea democrática para buscar diálogo» y acusó al Gobierno local de «machacar» a la plantilla. El portavoz socialista, Juan Espadas, apeló a la «incapacidad de diálogo» del Ayuntamiento. De su lado, el delegado de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, señaló que «negociaremos hasta el último minuto para evitar la huelga».

La CES pide preservar la «marca Sevilla»

La Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) pidió ayer, de cara a la huelga indefinida que la plantilla tiene previsto iniciar el lunes, que se respeten los servicios mínimos decretados por la Junta de Andalucía, a la vez que alertó de los «graves efectos» que puede generar este conflicto en el sector turístico, «uno de los motores económicos» de la ciudad. «Hay que arbitrar medios para preservar la marca Sevilla», apuntó.