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Consejos para no sobreendeudarse durante la cuesta de enero

Los bancos aprovechan este momento para lanzar promociones de financiación muy atractivas

FOTO: Servicio Ilustrado (Automático) PIXBAY

Enero suele ser un mes en el que el gasto de las familias se dispara. Ya sea por las esperadas rebajas, por la puesta en marcha de nuevos proyectos o porque se empiezan a materializar los propósitos de año nuevo, como inscribirse al gimnasio, lo cierto es que es una época de desembolso adicional. Conscientes de ello, los bancos aprovechan este momento para lanzar promociones de financiación muy atractivas, especialmente ofertas vinculadas al uso de sus tarjetas de crédito o a través de la contratación de préstamos personales.

Contratar estos productos puede ser una buena opción para reducir el impacto de los gastos extra sobre la economía familiar. Sin embargo, es una decisión que no debe tomarse a la ligera ya que puede acarrear importantes consecuencias en caso de no devolver el dinero, como un posible embargo de las cuentas o el salario.

Para evitar el sobreendeudamiento, desde el comparador bancario HelpMyCash.com han elaborado una lista con las claves que hay que seguir si se quiere mantener un nivel sano de endeudamiento de cara a la cuesta de enero.

Pedir financiación solo en caso necesario

En primer lugar, hay que preguntarse si merece la pena pedir financiación. Según HelpMyCash, solo es recomendable pedir un préstamo si se usa el dinero para comprar un bien o servicio realmente necesario: cambiar de coche si el que se tiene es muy viejo, reformas necesarias en el hogar… También si el crédito se destina para invertir en formación, como pagar un máster u otros estudios que permitan mejorar las perspectivas laborales.

En cambio, no es conveniente financiar compras no urgentes que podrían catalogarse como caprichos. Por ejemplo, para comprar ropa cara, para hacerse con el último modelo de un smartphone o para adquirir un coche de alta gama que está fuera de las posibilidades económicas del comprador.

Es imprescindible asegurarse de poder devolver el crédito

En segundo lugar, hay que asegurarse de poder devolver el dinero al prestamista; son una ayuda puntual que debe saldarse en la mayor brevedad posible para no arrastrar esta carga más tiempo del necesario. Para ello, el solicitante debe contar con una fuente regular de ingresos que le permita abonar las cuotas durante todo el plazo de reembolso. Es decir, una nómina, una pensión…

Además, es importante no pagar más de la cuenta por las deudas que se contraigan. Según HelpMyCash, las cuotas de los créditos contratados no deben superar el 35% del sueldo mensual neto. Superar ese porcentaje es un mal negocio, pues apenas se tendrá margen de maniobra para hacer frente a posibles imprevistos.

Por ejemplo, supongamos que una persona cobra un salario neto de 1.700 euros al mes y necesita financiar varios gastos. Para no endeudarse en exceso, las cuotas de los créditos que contrate no deben costar más de 595 euros mensuales, que es el 35% de sus ingresos.

Si se usa una tarjeta de crédito, mejor pagar a fin de mes

También es importante conocer el funcionamiento del producto que se contrata para obtener financiación. Las compras, por ejemplo, suelen financiarse mediante una tarjeta de crédito que permite devolver el dinero de dos maneras: mediante un pago total a fin de mes, con el que se reembolsan todas las compras efectuadas con la tarjeta, o en cuotas mensuales.

Devolver todo el dinero a fin de mes es más adecuado porque no se generan intereses. Si el titular de la tarjeta decide reembolsar el crédito en varias cuotas, se le aplicará un interés que, de media, suele rondar el 18%. En caso de decantarse por esta segunda vía, lo conveniente es saldar la deuda cuanto antes para no pagar más de la cuenta en intereses.

Si se contrata un préstamo, hay que fijarse en toda la ‘letra pequeña’

De cara a financiar un proyecto de gran envergadura (comprar un coche o reformar el hogar, por ejemplo), la mejor opción si no se tienen ahorros suficientes es pedir un préstamo personal. En este caso, el dinero siempre se devuelve mediante el pago de cuotas mensuales, a las que se suman también los intereses del crédito.

La clave para no sobreendeudarse con un producto de este tipo es contratar uno que tenga unas buenas condiciones. Según HelpMyCash, un crédito considerado como ‘barato’ debe tener un interés por debajo del 7% (la media del mercado) y no incluir comisiones de estudio o de apertura ni productos adicionales como seguros. Por ejemplo, los Préstamos WiZink son un buen ejemplo: su interés es desde el 4,50%, no tienen comisiones de estudio o apertura y pueden conseguirse sin necesidad de contratar seguros. El Crédito Proyecto de Cofidis también reúne estas condiciones, pues no tiene comisiones ni productos adicionales y su interés es desde el 4,95%.

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