Villacís: “El Rey se ha interesado en todo momento por Madrid; Sánchez no nos ha llamado”

“Hemos sido comprensivos con algunos errores, porque esta crisis no viene con manual de instrucciones. Pero la equivocación tiene que parecer la excepción”

Begoña Villacís responde a la llamada de LA RAZÓN con la voz de su bebé de 11 meses de fondo. La pequeña, tercera de sus hijas, gatea en torno a la vicealcaldesa de Madrid. Ahora puede disfrutar más de ellas. Eso sí, «como todas las madres y padres estamos haciendo equilibrios. Nos cuidamos los unos de los otros», afirma. Su hija mayor tiene 14 años. Precisamente la edad a partir de la cual los menores no podrán salir de casa.

-¿Tiene ganas de darse un paseo con al menos dos de sus hijas?

-Todos los padres estamos deseando salir con nuestros hijos: los niños tienen unas ganas tremendas. Pero hay que llamar a la prudencia y a la responsabilidad, ser conscientes de que seguimos en confinamiento.

-¿Le ha parecido bien la medida del Gobierno?

-No me parece bien la imprevisión. Un sábado nos dijeron que solo saldrían los menores de 12, por lo que mi hija de 13 tampoco podía. Después, que solo podrían ir al supermercado o al banco, que es justo donde no llevaría en ningún caso a mi bebé. Después, los menores de 14 a un kilómetro de casa y con un progenitor. Al Gobierno le falta el sentido común de una madre o un padre. Vamos avanzando, pero las familias vivimos en total incertidumbre. Los mensajes que llegan no son los que dan más seguridad. Hemos descubierto la incertidumbre con mayúsculas. España merece un Gobierno que dé seguridad, certidumbre y confianza. Estos bandazos no facilitan que la gente confíe. Me gustaría ver mas planificación y menos imprevisión. Hemos llegado tarde a todo: al confinamiento, las mascarillas, los tests...

-Y el Ayuntamiento de Madrid, ¿ha sido previsor?

-En el Ayuntamiento estamos tratando de averiguar cuáles van a ser las mascarillas de dentro de un mes. Pensamos a meses vista. Hemos hecho prospecciones en el área social y económica para conocer los escenarios reales y son dramáticas. Hablamos de triplicar las familias que dependen de ayudas sociales, de perder 108.000 puestos de trabajo. Estas situaciones deberían medirse muy bien, por ejemplo cuando el Gobierno anuncia que va a mantener la hostelería cerrada hasta diciembre.

-¿Cómo valora la gestión de la crisis por parte del Ejecutivo?

-Yo haría un reproche que tiene que ver con la falta de sensibilidad hacia las ciudades. Sánchez nos debería haber llamado. Si el Rey lo ha hecho, Sánchez no tiene excusa para no llamar a la ciudad más golpeada de España y a una de las más castigadas del mundo. Además, les pedimos equipos de protección individual que nunca nos llegaron, poder utilizar el superávit (420 millones de euros) para atajar la emergencia social que se nos viene encima... Hemos concedido ayudas en el último mes equivalentes a todo 2019. Son datos que nos hacen preguntarnos si están teniendo la mínima sensibilidad con Madrid. Hemos sido comprensivos con algunos errores, porque esta crisis no viene con manual de instrucciones. Pero la equivocación tiene que parecer la excepción.

-¿Cómo ha sido ese interés por parte de Felipe VI?

-Se ha interesado en todo momento. No solo ha llamado al alcalde, sino que se ha puesto en contacto con estructuras ahora mismo fundamentales para la ciudad.

-La persecución de bulos, ¿puede cercenar la libertad de expresión?

-Me da mucho miedo cuando alguien se arroga la voluntad de decidir qué es verdad o mentira. Este Gobierno, incluso de forma involuntaria, ha dicho muchas mentiras. En un momento en el que nunca habíamos tenido un Gobierno tan poderoso, derivado del estado de alarma, es cuando hay que ser más escrupulosos, defendiendo la libertad de expresión más que nunca. Muchos tenemos la desagradable sensación de que es justo lo contrario. La libertad de expresión, la confrontación de opiniones, son elementos básicos de un estado liberal. Estamos empezando a recorrer un camino muy peligroso.

-¿Cuál ha sido el momento que más le ha emocionado de esta crisis?

-Muchos. Llamadas personales de amigos diciéndome que su madre acababa de morir y preguntando qué podían hacer. O el día que fui a Ifema y vi que los pacientes se levantaban con sus batas y mascarillas a aplaudir a la banda municipal. Te das cuenta de que esas personas, que hace un mes no se imaginaban que iban a estar en un mar de camas con gente desconocida, habían tejido lazos. El Palacio de Hielo también es un lugar que ya no va a ser igual... En momentos como éste, en el que la gente se está muriendo sola o no puedes velar a un ser querido, en el que vivimos tanto dolor, que salga alguien criticando que se ponga un himno oficial... Esta crisis nos va a retratar a todos, incluido el nacionalismo (Villacís se refiere a un presentador de ETB que se burló del homenaje a las víctimas en el Palacio de Hielo).