Así será el futurista intercambiador de Madrid Nuevo Norte

Una innovadora infraestructura que está diseñada para dar servicio a más de 105.000 pasajeros al día

Intercambiador de Madrid Nuevo Norte
Intercambiador de Madrid Nuevo Norte FOTO: Comunidad de Madrid

Una obra que revolucionará las comunicaciones y que irá acorde con la gran apuesta urbanística que representa Madrid Nuevo Norte. El nuevo centro intermodal de la capital abarcará una superficie de más de 33.000 metros cuadrados. Sumando el tráfico de Metro, Cercanías, autobuses urbanos e interurbanos, está diseñado para dar servicio a más de 105.000 pasajeros al día. El intercambiador, que será el más avanzado de la región, supondrá también un punto de encuentro cívico, y contará con hasta 1.500 metros cuadrados de espacios comerciales.

El nuevo intercambiador unirá la Alta Velocidad y la red de Cercanías de la estación de Chamartín con 37 dársenas para autobuses regionales: 12 de ellas técnicas, para estacionamiento de los autobuses fuera de servicio y 25 para pasajeros.

Constará de cuatro niveles subterráneos. El nivel más profundo corresponderá a los andenes de la estación de Metro de Chamartín. Dos niveles intermedios albergarán un aparcamiento disuasorio con capacidad para 412 vehículos. Uno de ellos, la planta -2, servirá también para el acceso de pasajeros desde Cercanías, media y larga distancia de RENFE y la conexión con el aeropuerto de Barajas.

El nivel inmediatamente inferior a la calle quedará ocupado por la estación de autobuses regionales y discrecionales. Por último, ya en superficie, y con protagonismo de las zonas peatonales y verdes, se organizará el tráfico de autobuses municipales de la EMT, así como del futuro Bus Prioritario, taxis, vehículos privados, y movilidad eléctrica compartida, como bicicletas y patinetes.

Clave para la movilidad

Este intercambiador se convertirá en un nodo estratégico de movilidad para Madrid, con conectividad local, regional, nacional, por la Alta Velocidad de Chamartín, e internacional gracias a la futura conexión directa con el aeropuerto.

En conjunto, la estación ferroviaria y el nuevo intercambiador de Chamartín formarán el más importante hub de transporte público de Madrid. Ambas infraestructuras tendrán una demanda agregada en torno a 250.000 pasajeros por día y serán el punto de partida de una nueva red de transporte público para el norte de Madrid.

Se estima que el 80% de los desplazamientos dentro del nuevo distrito se harán con modos de transporte sostenibles, en beneficio de la descarbonización de la ciudad. El proyecto representa, pues, una oportunidad única para la ciudad de Madrid desde el punto de vista del transporte.

Cuando asistimos en los últimos días a la Cumbre del Clima y se apuran medidas para favorecer un crecimiento sostenible, Madrid Nuevo Norte pone sobre la mesa este debate clave, pues se ha centrado en los aspectos que entran de lleno en el campo de acción de la ciudad y sus infraestructuras “verdes”, es decir, las que inciden la calidad del aire y la mitigación del efecto invernadero, así como de las infraestructuras denominadas “azules”, las relacionadas con la gestión de recursos hídricos, su abastecimiento, drenaje y saneamiento.