Morente, alfa y omega

Con Loquillo, Santiago Auserón, Evangelistas, Lagartija Nick y Eva Amaral. Una auténtica avalancha de actos culturales toman como punto de partida el apellido del flamenco. El plato fuerte es un concierto lleno de artistas invitados para interpretar el «Omega», una de sus cumbres

La familia preparó incluso una «performance» de homenaje, ayer, en el Teatro Español
La familia preparó incluso una «performance» de homenaje, ayer, en el Teatro Español

Una auténtica avalancha de actos culturales toman como punto de partida el apellido del flamenco

«Estamos condenados a fracasar», dijo ayer Santiago Auserón al ser consciente del reto imposible al que se enfrentan él y un montón de amigos: interpretar el «Omega», aunque sea desde el amor y el respeto a la obra de Enrique Morente, el último maestro del flamenco, es un Everest de impredecible riesgo artístico e «inigualable» valor, según el miembro de Radio Futura. Por lo menos, no estará sólo Auserón: junto a la formación original de Lagartija Nick (Antonio Arias, Erik Jiménez) hay otros «sherpas» inesperados, venidos de tierras lejanas al flamenco como Loquillo, Eva Amaral y Jorge Drexler, y otros escaladores autóctonos, como Los Planetas, Lori Meyers, Bebe, La Shica e incluso La Mala Rodríguez. «Va a ser algo único», anunció Antonio Arias. Pero hay otros eventos llenos de alma, como la exposición que Aurora Carbonell, viuda del maestro, inaugura con los lienzos que han sido inspirados por su ausencia, y a la que se suman una exposición fotográfica de retratos del cantaor, un ciclo de cine inspirado en él, recitales de poesía y homenajes literarios en el Teatro Español.

«Han sido tres años de dolor y ausencia de un ser grandioso. El vacío que dejó ha sido tremendo y lo único que me ha salvado en este tiempo fue el arte que él me dijo que siguiera creando, pintando, buscando», dijo Carbonell sobre su exposición, «La Aurora de Morente» (Teatro Español), que ha calificado de «virgen» y «nacida del alma, por necesidad». Sin embargo, el protagonismo será para «Omega», un disco que cuenta una historia, la del viaje que va del flamenco al rock, y que también tuvo una historia apasionante en la que se pueden citar nombres como Leonard Cohen, Lorca o Sonic Youth. «Y fue, además, un disco inconprendido. Cuando nos unimos para componerlo y empezamos a tocar, nos decían tanto a Morente como a los Lagartija: ''¡Pero, qué estáis haciendo!'' –cuenta Antonio Arias–. Pero nos fascinaba estar dentro de aquel campo magnético. No fue comprendido porque era algo tan local que se volvió universal de repente. Entramos cada uno en el mundo del otro, los rockeros y los flamencos que lo grabamos, y de ese choque de trenes o de estrellas brotó un arte nuevo. ¡Pero cómo nos abucheaban al principio! En el teatro Albéniz de Madrid se lió un follón... Ahora me río, pero nos gritaron de todo durante una hora. Cuando pienso en esa historia, en la experiencia y en aquel riesgo que casi acaba con nuestras vidas y nuestras carreras, me sale una sonrisa, porque mira, ahora vamos a tocar el disco con los hijos de aquella generación. Y hay una cosa clara: ojalá todas las carreras terminasen en un estallido final así...», rememora.

Riesgo y jondura

El álbum, con el tiempo, ha pasado del saco del desprecio a trabajo canónico para la historiografía musical, como una lectura vanguardista de la tradición propia, con la mezcla perfecta de popular y culto, riesgo y jondura. «Creo que a la gente normal sí que le gustó en su momento. No fue entendido entre los críticos más elitistas, los del ''eso no se hace, eso no se mira, eso no se toca''. Sin embargo, al final ocurrió que se acabó imponiendo la opinión del público, que lo abrazó masivamente».

El fallecimiento de Morente dio origen a una banda, Los Evangelistas, para difundir su palabra y su arte, con miembros de Lagartija y Los Planetas. «Él nos dio un código con el que seguimos andando. Su llamada me ha convertido hoy en más flamenco que nunca. Porque él conseguía no sólo transmitir el arte antiguo, sino que te enamoraras de él. Nos ponía los discos de pizarra de Vallejo, de Chacón, de la Niña de los Peines, y conseguía que te implicases con ello». Y esa llamada, el embrujo de su personalidad, ha atraído al concierto de Madrid a mucha gente, una larguísima lista de artistas: Montoyita, Negri, Raimundo Amador, Javier Ruibal, Antonio Carmona, Jorge Pardo, y , por supuesto Estrella y Soleá, las hijas del maestro y buena parte de la familia. «Todo va a girar en torno a esa pieza, el ''Omega'', que es como un tronco fuerte de donde agarrarse, porque de sus ramas han brotado cosas que contar. Fue un disco que nació del deseo de ser otro: Morente, de ser rockero; nosotros, de ser flamencos, y ésa es la emoción que trataremos de conseguir». Entonces no fracasarán, seguro.

Estrella hiperactiva

Recientemente le puso la voz al documental «Guadalquivir» y está a punto de estrenar su debut como actriz en un cortometraje, «Caen piedras del cielo», dirigido por el malagueño Rafatal. Pero Estrella Morente no se cansa y está a punto de publicar el disco de su interpretación de «El Amor Brujo» y «El Sombrero de Tres Picos» de Falla y «Las Siete Canciones Españolas» junto a la Orquesta Nacional de España y Josep Pons. ¿Más? A finales de año, Estrella estrenará «El amor Brujo» en el Teatro Real, junto a Pons, como parte de la programación de 2014 del Coliseo en el primer año de Joan Matabosch.

- Cuándo: jueves 20 de febrero. 21:00 horas.

- Dónde: Sala La Riviera. Paseo de la Virgen del Puerto, Madrid.

- Cuánto: 20 euros.