Opel Crossland 2021: mucho más que un lavado de cara

La actualización de este modelo, con motores menos potentes y más enfocado a las familias, tiene un precio que arranca en 20.630 euros

Nuevo Crossland. OPEL 27/10/2020Servicio Ilustrado (Automático) OPEL

El equipo de cirugía de Opel no se ha limitado a dar un mero retoque estético para renovar el hasta ahora Crossland X, el pequeño SUV fabricado en Figueruelas (Zaragoza), una vez transcurridos sus primeros tres años de vida, porque el bisturí ha ido más allá de un mero ‘facelift’ para cambiar radicalmente la cara del Crossland, ahora ya sin X, al margen de las mejoras técnicas.

Esta nueva imagen le llega al Crossland cuando se ha consolidado como un éxito para la marca, ya que son más de 300.000 las unidades vendidas desde 2017, hasta colocarse como el segundo modelo más importantes para Opel tras el Corsa.

El Crossland gana en refinamiento con los cambios. La cara del SUV es la nueva imagen frontal de Opel, la misma que la estrenada por el Mokka, un modelo también todocamino con más vocación deportiva y sólo unos cientos de euros más caro. El nuevo Opel Crossland, con motores menos potentes y más enfocado a las familias, desde 20.630 euros, y el Mokka, más dinámico y con más opciones de personalización, desde 21.000 euros.

Las zonas laterales apenas reciben cambios, salvo los nuevos diseños de las llantas, mientras en la trasera se aprecia una significativa evolución, que mejora el estilo general del nuevo Crossland, cuya grafía ocupa ahora una gran superficie del portón.

Comercializado en los acabados Edition, Business Elegante y Ultimate, el Crossland recibe en esta nueva etapa una nueva terminación, la GS Line, cuyo carácter está dominado por una línea roja que fluye por los laterales, así como detalles, también en color rojo, en el interior del SUV, en el que se aprecia una mejora del aspecto general.

En el apartado técnico, el Crossland ha recibido una nueva puesta a punto del chasis, especialmente en la amortiguación, para dar una mayor consistencia a la rodadura. El cambio se traduce en un menor rebote de los amortiguadores y una mayor compresión, lo que lleva a una estabilidad mejorada, ayudada también por una mayor precisión de la dirección.

El nuevo Crossland estrena el sistema Intelligrip del grupo PSA, con cinco modos de selección (Normal, Barro, Nieve, Arena y ESP off), complementado por el control de descenso en cuestas, disponible desde 3 hasta 30 km/h.

El pequeño SUV de Opel es movido por el motor de gasolina 1.2 turboalimentado en potencias de 110 y 130 caballos, y el diesel 1.5, con 110 y 120 caballos, todos ellos con bajas emisiones, de entre 93 y 109 gramos de CO2 por kilómetro.