Actualidad

Kia Sportage 1.6 CRDI 136 CV GT Line Xtreme

Combina el acabado más deportivo y completo de la gama con un eficiente motor diesel de 136 CV, cambio de doble embrague de 7 marchas y tracción total.

En la trasera estrena ópticas unidas entre si por una delgada línea LED y salida doble de escape.
En la trasera estrena ópticas unidas entre si por una delgada línea LED y salida doble de escape.

El acabado más alto de la gama combina con un eficiente motor diesel de 136 CV, cambio automático y tracción total.

El notable cambio de diseño, calidad y comportamiento que ha experimentado el Kia Sportage desde la primera generación en 1993 es una de las claves de un producto que se ha convertido en el modelo más vendido para la firma coreana con un 26% de cuota gracias al crecimiento que han experimentado los SUV en los últimos años. El segmento de los C-SUV, donde milita el Kia Sportage, es el más importante del mercado, donde se encuentra con rivales de gran peso como el líder, el Nissan Qashqai, Peugeot 3008, Hyundai Tucson o Volkswagen Tiguan.

Con la reciente remodelación el pasado otoño, el Kia Sportage se encuentra en condiciones de competir de forma directa con todos estos pesos pesados del segmento, y lo hace con un diseño fresco, una calidad contrastada, mecánicas eficientes y una tecnología que nada tiene que envidiar a la de modelos del segmento Premium. Son ya 25 años de experiencia en cuatro generaciones que han posicionado al Sportage como un vehículo bien valorado, sobre todo entre particulares.

La estética ha cambiado ligeramente en el modelo actual, que estrena parrilla frontal, paragolpes delantero y faros LED de posición diurna, así como una renovación del paragolpes trasero y de las luces traseras, ahora LED, y unidas por una delgada línea luminosa que pasa sobre el logo de KIA. El acabado GT Line de nuestra prueba incluye además unas bonitas llantas de aleación de 19”, parrilla delantera específica, luces antiniebla LED en forma de ‘cubito de hielo’ y salidas de escape traseras dobles.

El interior, sin grandes alardes de diseño, es un conjunto muy bien equilibrado y con calidad suficiente para durar muchos años sin pasar de moda. El cuadro de mandos de corte clásico tras el volante multifunción de nuevo diseño aloja una pantalla específica para el ordenador de viaje, donde tenemos completa información sobre la distancia recorrida, consumo medio, tiempo de viaje y autonomía, mientras que en la pantalla de 8” situada en el centro del salpicadero se encuentra el sistema de entretenimiento, con conexión del teléfono mediante Apple CarPlay o Android Auto, de modo que se pueden transferir algunas de las funciones a la pantalla y usarlas con seguridad mientras conducimos.

Otra de las novedades es el motor 1.6 CRDI que entrega un doble nivel de potencia -115 y 136 CV-, un bloque de aluminio en el que se ha reducido la fricción y otros avances para lograr un consumo de combustible un 11,5% más bajo. Puede ir asociado a una caja de cambios manual o automática, y tracción delantera o integral.

Con una longitud de casi 4,5 metros es un coche para uso familiar que resulta amplio y cómodo para los desplazamientos de cinco personas, contando con un maletero bastante razonable (490 litros), pudiendo ampliar su capacidad abatiendo los respaldos de los asientos traseros por partes o totalmente. El puesto de conducción tiene una buena visibilidad y las numerosas regulaciones del asiento permiten adoptar rápidamente una postura cómoda al volante, con todos los mandos a mano y un funcionamiento bastante intuitivo.

Los 136 CV de esta nueva mecánica están pensados para realizar numerosos viajes sin preocuparse por el gasto de combustible, que en conducción real a ritmos normales ronda los 6 litros, y tiene suficiente potencia para dar una respuesta inmediata cuando va a plena carga. La transmisión automática penaliza ligeramente el consumo, pero a cambio da una gran tranquilidad porque no hay que ocuparse de nada, y en el momento que deseemos tomar el mando podemos hacerlo mediante las levas que hay tras el volante. Las suspensiones son confortables, con un equilibrio justo para filtrar bien las irregularidades del asfalto y sujetar la carrocería para que no se mueva demasiado en las curvas.

La ayuda del sistema de tracción total permite circular con mayor seguridad por terrenos donde el firme está deslizante, y, aunque no es un todoterreno, puede hacer salidas fuera del asfalto siempre que tengamos en cuenta las limitaciones de la altura de la carrocería y los neumáticos de asfalto que calza. Junto a la palanca del cambio está el botón para el bloqueo del diferencial central si el terreno está complicado, y también lleva control de descenso para mantener la velocidad constante en bajadas pronunciadas sin tener que tocar el pedal del freno.

El Kia Sportage tiene un precio de partida desde 17.500 euros en su versión básica (1.6 GDi 132 CV 6MT), y el modelo que hemos tenido durante esta prueba, el 1.6 CRDI de 136 CV se puede adquirir desde 21.521 euros con cambio manual de 6 velocidades en acabado Concept. Nuestra unidad, en acabado GT Line Xtreme con tracción total y cambio automático de doble embrague 7DCT es el tope de gama, y sale por 32.873 euros.

A esta cifra habrá que añadir algunos elementos opcionales, como la pintura metalizada Lunar Silver que luce el coche en la galería de fotos de este artículo (500 euros) y el Pack Premium Xtreme de seguridad (3.500 euros) con el sistema de asistencia de frenado de emergencia con reconocimiento de peatones, detector de ángulo muerto, asientos delanteros y traseros calefactables, volante calefactable, asientos delanteros ventilados, regulación eléctrica de los asientos delanteros, portón trasero ‘manos libres’ y cámara de visión 360º. El precio final asciende a 36.873 euros, incluidos los descuentos promocionales de la marca.

Al tratarse de la versión tope de gama, encontramos de serie elementos de gran ayuda en la conducción, como la cámara de visión 360º que muestra la posición exacta del vehículo en maniobras de aparcamiento complejas y cualquier objeto que se encuentre en la trayectoria y Control de Crucero Adaptativo con función Stop & Go que se adapta a las circunstancias del tráfico, frenando y acelerando para mantener siempre la distancia de seguridad.

FICHA TÉCNICA

Kia Sportage 1.6 CRDI 136 CV GT Line

DIMENSIONES. Longitud: 4.485 milímetros; Anchura: 1.855 milímetros; Altura: 1.635 milímetros; Batalla: 2.670 milímetros; Peso: 1.668 kg; Depósito combustible: 62 litros; Maletero: 480/1.470 litros.

MOTOR. Tipo: diesel, inyección directa y turbo geometría variable; Cilindros: 4 en línea; Cilindrada: 1.598 cc; Potencia: 136 CV a 4.000 rpm; Par máximo: 320 Nm a 2.000-2.250 rpm; Tracción: total; Cambio: Doble embrague DCT 7 velocidades.

PRESTACIONES. Velocidad máxima: 180 km/h; Aceleración: 11,8 segundos; Consumo medio: 5,2 l/100 km; Emisiones CO2: 137 g/km.

PRECIO: desde 28.773 euros (GT Line 1.6 CRDI 136 CV).