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¿Por qué el nuevo Honda CR-V es un híbrido diferente?

La marca japonesa abandona el diésel e incorpora un sistema de hibridación muy avanzado

La hibridación tiene hoy diferentes caminos, el exitoso seguido por Toyota, gran precursor de los primeros pasos de la implantación de estos sistemas electrificados de propulsión, junto con Honda, y otros entre los que se encuentra la última generación utilizada por éste último fabricante en la última generación del modelo CR-V.

Los rasgos del sistema de Honda, encuadrado en los dispositivos conocidos como ‘full hybrid’ o autorrecargables, aportan frente a sus competidores, más eficiencia, respuestas en consonancia con la potencia y grados de confort significativos.

La nueva generación del popular SUV de Honda ha supuesto la subida varios peldaños, el primer una renuncia expresa a la motorización diésel y, a cambio, la incorporación de una variante híbrida autorrecargable basada en la tecnología Intelligent Multi-Mode Drive (i-MMD) .

El sistema combina dos motores eléctricos, uno generador y otro impulsor de 135 kW (184 CV), un motor de gasolina de ciclo Atkinson i-VTEC de 2.0 litros de 145 CV, una batería de iones de litio ubicada bajo el maletero y una transmisión de relación única, más compacta y refinada que el sistema planetario e-CVT que incorpora su oponente en el mercado y que es clave en la eficiencia mostrada por este SUV electrificado.

Esta mezcla híbrida está disponible en el CR-V en combinación con la tracción delantera o a las cuatro ruedas y es capaz de hacer que el CR-V Hybrid de tracción delantera pase de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos y con tracción a las cuatro ruedas en 9,2 segundo. La velocidad máxima es de 180 km/h.

Con este esquema, los consumos combinados oficiales son de 5,3 litros cada 100 km (120 g/km de CO2) en el caso del tracción delantera y de 5,5 litros (126 g/km) en el 4x4.

La versión probada ha sido la de tracción integral y no ha sido difícil obtener medias de consumo de 4,9 litros y algo inferiores sin esmerarse en el estilo de conducción. De hecho, en el reciente ALD Tour, que somete cada año a distintos modelos del mercado a una exigente prueba de consumo, el Honda CR-V Hybrid ha sido el ganador de la categoría híbrida con una reducción del 27,54% sobre el dato oficial.

El sistema híbrido por el que ha optado Honda tiene su particular forma de funcionamiento, distinta al resto, ya que las ruedas pueden ser movidas por el motor eléctrico o por el motor de combustión, según la situación.

Son tres los modos de conducción disponibles, el EV Drive, en el que la batería de iones de litio alimenta el motor de propulsión eléctrica directamente; Hybrid Drive, en el que el motor de gasolina suministra energía a un segundo motor-generador eléctrico, que transmite a su vez energía a las ruedas a través del motor de propulsión eléctrico; y Engine Drive, en el que el motor térmico proporciona la transmisión directamente a las ruedas a través de un mecanismo de bloqueo del embrague.

El sistema, en la mayoría de las situaciones, cambiará automáticamente entre el modo Hybrid Drive y el modo EV Drive. En el modo híbrido, la energía sobrante del motor de combustión se puede emplear también para recargar la batería mediante el generador.

El modo EV Drive permite la propulsión completamente eléctrica, y ofrece al CR-V una autonomía de conducción sin emisiones de alrededor de 2 kilómetros, dependiendo de las condiciones de la conducción y de la carga de la batería. El modo Engine Drive es la configuración más eficiente para la conducción a altas velocidades en vías rápidas y se puede complementar con la potencia del motor eléctrico de propulsión para reforzar el par del motor en determinadas situaciones.

A una velocidad de crucero de 60 km/h, el CR-V Hybrid normalmente funcionará con propulsión eléctrica (EV Drive) más de la mitad del tiempo, en tanto que a 100 km/h, funcionará en modo eléctrico durante alrededor de una tercera parte del tiempo y para alcanzar la velocidad máxima, el sistema funcionará en modo híbrido (Hybrid Drive).

La conducción del CR-V Hybrid es fácil y placentera, con una baja rumorosidad, aunque alterada, en carretera y a una velocidad por encima de 100 km/h, por el ruido de los neumáticos. También en los procesos de fuerte aceleración se siente el motor de gasolina, pero, en ningún caso como lo hace su oponente en Toyota, el RAV4.

El Honda es eficiente en todos los escenarios de conducción, con consumos que, en carretera abierta, el punto débil del Toyota, se sitúan en alrededor de los 7 litros.

Otro aspecto a favor del Honda es la funcionalidad, el espacio disponible en la cabina y en el maletero. El CR-V ha crecido en esta nueva generación, creando una habitabilidad difícil de encontrar en el segmento de los SUV medios.

Ficha:

Longitud total: 4.600 mm

Ancho total (espejos retrovisores incluidos) 2.117 mm

Altura total 1.679 mm

Distancia entre ejes 2.663 mm

Distancia al suelo 182 mm - 192 mm

Espacio de carga (método VDA; asientos abatidos; hasta el techo) 1.694 l

Espacio de carga (método VDA; asientos abatidos; hasta el cristal) 1.064 l.

Espacio de carga (método VDA; todos los asientos puestos) 497 l.

Peso en vacío 1.614-1.726 kg

Sistema híbrido i-VTEC de 2.0 litros FWD - AWD

Motor: 4 válvulas por cilindro, ciclo Atkinson

Capacidad 1.993 c.c.

Potencia máx. (motor combustión) 107 kW / 145 CV a 6.200 rpm

Potencia máx. (motor eléctrico) 135 kW / 184 CV

Potencia máx. (total) 135 kW / 184 CV

Par máx. (motor combustión) 175 Nm a 4.000 rpm

Par máx. (motor eléctrico) 315 Nm

Velocidad máxima (km/h) 180 km/h

Aceleración 0-100 km/h 8,8 s. - 9,2 s.

CO2 combinado 120 - 126 g/km

Ahorro de combustible combinado 5,3 - 5,5 l.