“Sánchez se impone a Iglesias”

Lo más significativo fue constatar, de nuevo, que marca el camino del gobierno y que Iglesias, como es lógico, se somete con un cierto margen para que la coalición sobreviva

El teatrillo no ha durado mucho. Pablo Iglesias ha demostrado tanto su capacidad camaleónica como su lealtad al gobierno de coalición. No me sorprende, porque nunca he dudado de ello. Ha tenido una semana, acompañado de sus fieles escuderos, para hacer declaraciones de cara a la galería en las que vetaba a Ciudadanos. Es algo a lo que nos tenemos que acostumbrar, sin darle demasiada importancia, porque necesita cuidar su parroquia que anda en horas bajas. Han de ver que sigue siendo el joven airado del 15-M dispuesto a enfrentarse al sistema y que los despachos y los coches oficiales no le han cambiado. No es casual que no se haya dejado seducir por un look más burgués, como sí hizo el comunista Garzón haciendo honor a su educación y orígenes sociales.

El líder revolucionario no puede desfallecer y los naranjitos vendedores de preferentes, como llamaban irónicamente a Rivera y los suyos, son irrelevantes. Es más, la izquierda radical comprobará, dicho irónicamente, que serán los presupuestos más sociales que un gobierno ha aprobado en Europa desde la fundación de la CEE. Para algo está la propaganda.

Nunca he dudado de su lealtad al pacto de legislatura, pero además no le interesa, bajo ninguna circunstancia, abandonar el consejo de ministros. Es de sentido común. No sé quién podía ser tan ingenuo como para pensar que el veto tenía alguna consistencia. Ahora comienza el periodo de maquillaje para que Podemos venda que ha conseguido grandes éxitos y Ciudadanos tenga alguna excusa, tampoco es necesario que el presidente del Gobierno se esfuerce demasiado, para apoyar los Presupuestos. El objetivo es mostrar que Arrimadas tiene capacidad de pactar con unos y con otros, pero sobre todo que el PP se quede al margen.

En este sentido, Sánchez se puede mostrar generoso con Ciudadanos, por lo menos en los gestos, para que no se diga que son unos presupuestos social-comunistas apoyados por los independentistas. Por ello, los votos de Ciudadanos son la coartada perfecta mientras Sánchez sigue avanzando con paso firme en la idea de acercarlos a la izquierda por si tiene la oportunidad de quitarle al PP alguna comunidad autónoma, especialmente Madrid, o ayuntamiento. Lo más significativo fue constatar, de nuevo, que marca el camino del gobierno y que Iglesias, como es lógico, se somete con un cierto margen para que la coalición sobreviva. Una vez más, y no será la última, el presidente se sale con la suya.