¿Será P.C. el que agite al PP?

La manta era tan grande como para cubrir media España de aquel PP de Aznar y de Rajoy

En el juicio que tratará de esclarecer si el PP pagó con dinero de la caja b las reformas de su sede en la calle Génova pasarán como testigos los grandes protagonistas de la historia de las últimas décadas del principal partido de la oposición. La mayoría de ellos han sido citados para que sirvan de coartada a la estrategia del ex tesorero Luis Bárcenas, pero siempre puede haber algún elemento, entre tanta pieza, que se salga del engranaje y desmonte esa estrategia que debe servir para proteger lo que todavía se guarda fuera, en varios montoncitos, y minimizar, al mismo tiempo, los daños penales.

En la mezcla de tanto ex presidente del Gobierno, ex ministro y ex secretarios general del PP hay un nombre que puede pasar más desapercibido en el conjunto de la lista, pero al que quienes están en la «pomada» de la enredadera de las finanzas populares tienen puesto el ojo. No vaya a ser que confirme los temores de que por ahí pueda venir la sorpresa. Se trata de Pablo Crespo, el ex secretario de Organización del PP de Galicia, el hombre sobre el que se levantó el mito de que sólo despachaba con Don Manuel Fraga y con Francisco Álvarez-Cascos.

Al más puro estilo Tarantino, todo se reduce a una serie de confrontaciones teatrales entre personajes que se presionan y se engañan, en una trama absolutamente enmarañada. Pero en la que hay una línea invisible que liga los destinos de muchos de los que hoy no están sentados en el banquillo, y que, como los que sí lo están, sólo tienen pleno sentido en la idea de que al final todo pasaba por la caja. Entre los secundarios de Soto del Real puede haber también alguna sorpresa en el desenlace que se escribirá en las próximas semanas en la Audiencia Nacional. ¿Vieron grabaciones? ¿Alguno de ellos quedó como depositario de información? ¿Bárcenas presumió entre los exclusivos colegas del «talego» de vídeos en los que se veían a otros compañeros del partido en situaciones comprometidas? Como en toda buena trama del crimen organizado, vale más el que calla por lo que calla que por lo que cuenta. Pero hoy preocupa que, algunos de los que han callado siempre, tiren de la manta porque hayan llegado a la conclusión de que ya no tienen nada que perder. Y la manta era tan grande como para cubrir media España de aquel PP de Aznar y de Rajoy. Por no seguir mirando hacia atrás.