Pere Aragonés y el apoyo franquista

«Un informe recién publicado cuantifica el apoyo económico del franquismo a Cataluña»

Jesús Rivasés

Pere Aragonés tomó posesión ayer como presidente, legítimo y democrático, de la Generalitat. Designado por Junqueras, lideró la lista de ERC en las urnas y ahora los votos son suyos. El tiempo aclarará si el nuevo «honorable» está sometido a «tutelas o tutías», como diría Fraga al descartarlas para su sucesor Aznar, o si vuela solo, como sugiere el equipo de Gobierno que está a punto de formar y sobre el que Junqueras tendría ya reticencias y cuyos integrantes, como reza la ley, deberán hacer público todo su patrimonio, algo que quizá alguno no haya medido porque puede convertirse en un arma arrojadiza en manos de rivales y adversarios.

Aragonés (Pineda del Mar, 1982) nació cuando Jordi Pujol llevaba dos años al frente de la Generalitat y fue educado en la escuela catalana inspirada por el fundador de Convergencia, convertida en fábrica de «indepes», alimentada con más leyendas falsas que realidades y el reproche permanente al resto de España. Aragonés, con el trajín de su nombramiento, sin duda no habrá podido fijarse en un documento de trabajo del Banco de España, recién publicado y elaborado por los economistas Alessandro Melcarne (Université París Nanterre), Juan S. Mora-Sanguinetti (Banco de España) y Rod Spruk (University of Ljubljana), en el que concluyen (se puede consultar en https://n9.cl/q3g95) que el Plan de Estabilización de 1959, puesto en marcha por el franquismo, alentado por el republicano catalán Juan Sardá, benefició económicamente a Cataluña y al País Vasco mucho más que al resto de España. Nada nuevo, pero sí los datos. Para Barcelona supuso un plus de aumento continuado del PIB de hasta el 80%, frente al 63% de Madrid, el 51% de Valencia o el 46% de Sevilla. «La evidencia sugiere –afirma el informe– que las provincias catalanas y vascas tienden a tener una prima de crecimiento más grande y robusta derivada del plan de 1959». Pero, claro, nada de esto, que desmonta tantos mitos «indepes», se enseñaba en la escuela catalana en la que se educó Aragonés, ahora pendiente de la felicitación de Pedro Sánchez en forma de indultos a los condenados del «procés».