Yolanda e Isabel en Valencia

El congreso socialista guarda en la manga –hoy lo veremos– algún as de los que se quedan en sota

Eduardo Parra Europa Press

Ayuso-Díaz, Díaz-Ayuso. Isabel y Yolanda, casi con toda seguridad –y sin el casi– los dos personajes políticos situados a día de hoy con independencia de su sexo en lo más alto de la ola demoscópica en cuanto a aceptación que levanta pasiones la una y ausencia de rechazo con creciente recorrido la otra. El 40 congreso federal del PSOE que arrancaba ayer en Valencia y que a buen seguro nos dará titulares sin desperdicio durante todo este fin de semana, va a tener muy a pesar de la organización socialista a estos dos nombres de mujeres, no precisamente pertenecientes al partido de Pedro Sánchez como más que probables protagonistas sobrevolando por razones distintas sobre un cónclave que certificará el poder omnimodo del sanchismo, al menos mientras se siga ostentando el gobierno de la nación, salvo sorpresas de las que en otro tiempo nos mantenían a periodistas y delegados despiertos de madrugada y que hoy se antojan altamente improbables.

El partido socialista llega a lo que debería ser su cónclave lanzadera hacia la recuperación en las encuestas con el rabillo del ojo puesto en las actuales obsesiones de su secretario general, de un lado la gran «bicha» que empezó a marcar un 4 de mayo el camino hacia la recuperación de La Moncloa para la derecha, liberada de complejos y referente de un madrileñismo que se considera objeto de la inquina del Gobierno y de otro, la candidata in pectore de ese conglomerado a la izquierda del PSOE, señalada por el calcinado Pablo Iglesias, sin poder orgánico de partido pero surfeando desde el Consejo de Ministros a golpe de apuesta social para resucitar un fantasma del sorpasso que muchos consideraban enterrado. El congreso socialista guarda en la manga –hoy lo veremos– algún as de los que se quedan en sota, pero sobre todo no dejará de mirar a un socio de gobierno con el que ya se disputa encarnizadamente cada palmo de espacio electoral. A Sánchez, dentro de unas horas reelegido por aclamación primer secretario socialista, le sigue valiendo el manejo de los tiempos y la exclusividad del botón nuclear, pero valga como dato para la inquietud de algunos la encuesta de ayer en la web de Onda Cero en la que un 81 % de oyentes arrogan a Podemos la paternidad de las medidas sociales en los Presupuestos del Gobierno. Valencia sentará a virtuales pero incómodas invitadas a la mesa.