La mejor garantía de paz

Nuestros enemigos deben saber que las agresiones híbridas (mezcla de militar convencional y cibernética) contra un país miembro de la OTAN provocarían una guerra inasumible

Alexandre Muns Rubiol

La posibilidad de que Rusia invada Ucrania es muy real. Imágenes de satélite muestran que el Kremlin ha desplegado 100.000 tropas, cazas, misiles, tanques y artillería en la frontera con Ucrania. Recordemos que Vladimir Putin estuvo en la KGB durante 16 años, alcanzando el rango de teniente coronel. Es autor de 34 libros, está pletórico de salud y gobierna Rusia de manera implacable desde el año 2000. En 2008 invadió brevemente Georgia. En 2014 Rusia se anexionó la península de Crimea. Apoyó con armamento y seguramente tropas a los paramilitares prorrusos que se apoderaron de la región del Donbas y cuyas trincheras en algunas partes están a cincuenta metros de las de las tropas ucranianas. Dicho conflicto costó la vida a más de 14.000 personas. Putin ha manifestado en varias ocasiones que el hundimiento de la URSS fue el mayor desastre geopolítico del siglo XX. Ha repetido con éxito en varias ex repúblicas soviéticas la misma estrategia. Primero alega falsamente que se están infringiendo los derechos de la población de habla rusa. Así justifica la incursión de sus fuerzas armadas o la asistencia a paramilitares prorrusos. Seguidamente distribuye pasaportes rusos a la población. Así ha sucedido en Abjasia y Osetia del Sur (regiones de Georgia), el Transdniéster (parte de Moldova) y desde 2014 en Donbas. Ninguno de dichos autoproclamados países es reconocido por las Naciones Unidas o la Unión Europea. Pero Putin consigue cuatro objetivos: que Ucrania, Georgia y Moldova tengan muy difícil convertirse en miembros de la UE debido a las contiendas político-militares no resueltas en sus territorios; minar su gobernabilidad; justificar la interferencia e incluso anexión por parte de Rusia; y crear situaciones sobre el terreno con las que presionar y poner a prueba a Occidente. Moscú además financia a actores prorrusos en países de la UE y controla el suministro del 25% del gas natural que consume. La OTAN no ha llevado a cabo acciones provocadoras ni en cantidad ni en magnitud similares a las de Rusia. El escudo antimisiles desplegado en territorio polaco y rumano está diseñado para derribar cohetes de Irán y sería desbordado fácilmente por el arsenal ruso de corto y medio alcance. Además de desestabilizar o asegurar la existencia de gobiernos prorrusos en la mayoría de ex repúblicas soviéticas, juntamente con China el Kremlin proporciona material militar y apoyo económico a las dictaduras (entre otras) de Venezuela, Cuba, Corea del Norte y Siria. Intentan fidelizar a países en Asia, África y América Latina con inversiones que incumplen las regulaciones laborales, de protección medioambiental y de lucha contra la corrupción. Desde 2020 hackers de los servicios de inteligencia ruso y chino han lanzado los ciberataques más perjudiciales de la historia. Accedieron a la información de ministerios de EEUU y 18.000 empresas en seis países con el hack de SolarWinds, paralizaron el mayor gaseoducto de EEUU durante días y penetraron los servidores de Microsoft en todo el mundo. Además de EEUU y la OTAN, la UE acusó a Rusia y China de perpetrar dichas acciones, cuyo objetivo es el espionaje y robo de tecnología, información y propiedad intelectual de empresas y particulares. Nos hallamos en una situación de nueva guerra fría con Rusia y China, cuyos aviones penetran el espacio aéreo de Taiwán casi diariamente. Una confrontación militar es más probable si Rusia y China obtienen una capacidad de ataque que Occidente no puede igualar. Advertencias del G7 y la aplicación de más sanciones a cargos políticos y militares y empresas de ambas potencias son insuficientes. Occidente debe aumentar los ciberataques contra Rusia, China y sus aliados. Ucrania debe recibir material militar occidental para que sus 255.000 tropas puedan disuadir una invasión rusa. Washington y sus aliados de la OTAN deben estacionar más tropas en los países de Europa oriental miembros de la UE. Debe incorporarse a la OTAN y la UE a todo país (incluyendo Ucrania, Georgia y Moldova) que lo solicite y cumpla las condiciones. Hay que estrechar los lazos con los miembros de ASEAN. Nuestros enemigos deben saber que las agresiones híbridas (mezcla de militar convencional y cibernética) contra un país miembro de la OTAN provocarían una guerra inasumible porque la Alianza Atlántica invocaría el principio de defensa colectiva derivado de su artículo 5. Hay que invertir más para poder descifrar las comunicaciones de Rusia y China. Una de las claves de la victoria sobre el fascismo fue la capacidad de descifrar el código de la máquina Enigma empleado por la Alemania nazi. Hay que llevar a cabo medidas con el propósito de hacer adivinar a Moscú y Pekín nuestras intenciones como maniobras militares cerca de las fronteras con Rusia y China. Se cumplió recientemente el octogésimo aniversario del ataque a Pearl Harbor. EEUU derrotó a Japón en la decisiva batalla de Midway en junio de 1942 porque descodificando las comunicaciones japonesas se anticipó con sus portaviones a la llegada de los de su contrincante.