El Grial de la banca central y las lecturas del Gobernador

La solución perfecta para la política monetaria «es el santo grial de la banca central», explica Martin Wolf, el economista jefe del Financial Times

FOTO: Marta Fernández Jara

William McChesney Martin (1908-1998), mítico presidente de la Reserva Federal (FED) –el banco central de los EEUU– entre 1951 y 1970, explicó en 1955 que el trabajo del banco central consiste en «retirar el ponche cuando la fiesta empieza a calentarse realmente». En cristiano, eso significa subir los tipos de interés, que es lo que ha hecho su sucesor actual, Jerome Powell, y en lo que le ha seguido Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), a este lado del Atlántico. La fiesta es el desmadre de la inflación y el ponche, el dinero en circulación.

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España y miembro del consejo del BCE, en una de esas encuestas de verano, ha contado que durante las vacaciones una de sus lecturas sería el libro del expresidente de la FED Ben Bernanke –el hombre que toreó la Gran Recesión– «Política monetaria del siglo XXI: La FED desde la Gran Recesión hasta la Covid-19). Bernanke inventó la Expansión Cuantitativa (QE por sus siglas en inglés) para eludir una depresión económica. Consistía en crear el dinero necesario para que la actividad no se detuviera, aunque él alega que no fabricaba dinero, sino que «creaba reservas bancarias». En la práctica seguía la estela de Keynes. «La economía keynesiana –escribe–, en una forma modernizada, sigue siendo el paradigma central en la FED y en otros bancos centrales». Bernanke y sus colegas, Mario Draghi entre ellos, evitaron la «depresión», pero no está claro si dejaron ahí el ponche demasiado tiempo. El problema, en época de inflación, es que los bancos centrales tienen dos objetivos al mismo tiempo: estabilizar la economía y contener los riesgos financieros. Y no se pueden alcanzar con un solo instrumento. La solución perfecta para la política monetaria «es el santo grial de la banca central», explica Martin Wolf, el economista jefe del Financial Times. «Pero al igual que el grial –añade– es poco probable que se encuentre alguna vez».

Edward Chancellor, historiador y gestor financiero, en la tradición más liberal de Hayek, acaba de publicar «El precio del tiempo», en el que defiende lo contrario que Bernanke y despotrica contra los tipos de interés bajos porque los ve como la raíz de todos los males económicos. El texto de Chancellor es bastante menos académico que el de Bernanke, pero no deja de ser otra lectura –por ahora ambas en inglés– atractiva de verano, con el Grial de la banca central de fondo y las dudas sobre cuándo y cómo retirar el ponche de la fiesta.