A tortas

En el año chino del caballo, en el deporte español hay, más que palabras, coces. Aseguran que Casillas le ha puesto morritos a Ancelotti porque el míster tiene el detalle de alinear a Keylor Navas cada cinco partidos aproximadamente en Liga y en «Champions», con lo que Iker se teme que no va a poder disputar a Xavi el liderazgo en esta competición. El récord lo ostenta el catalán, 145 partidos por 144 del madrileño. Conflictos, trifulcas, reyertas por doquier, como si las bajas pasiones de la política se hubieran apoderado del deporte español, poco habituado a estrellarse en las grandes citas. Le ha sucedido con el fútbol, al estamparse en Brasil y quedar fuera de los Juegos Olímpicos la sub’21. Le ha ocurrido al baloncesto, que jugaba el Mundial en casa. El tenis ha perdido la categoría con jugadores de buena voluntad frente a tenistas que merodeaban la segunda división.

Entre el CSD y el COE no hay ni física ni química y los amigos de uno son los enemigos del otro. Cardenal hace migas con Tebas; Blanco, con Villar. La Federación Española de Fútbol rehúye al Consejo Superior de Deportes, empeñado en entregar la correspondiente subvención que la Federación no acepta porque sin dinero público en su presupuesto se siente libre. Por eso le surge otro problema, que algunas Territoriales no lo entienden y quieren, además de explicaciones, pasta contante y sonante. Dentro de la Federación también hay mar de fondo; antes del 1 de enero se producirá un despido, por lo menos, entre los mandos ejecutivos. La FIFA, que tiene más trampas que una película de indios y motivos para ponerse «colorá», denuncia en Alemania que vigila a Villar porque no quiso declarar para el «informe García». Villar se comprometió a votar a Qatar para el 22 si Qatar votaba España-Portugal para el 18. Ganó Rusia. Hacienda tiene en el punto de mira al fútbol y, por tanto, a la LFP. Los tenistas, con Nadal a la cabeza, están en pie de guerra contra Gala León, que no consigue reunirse con Cardenal, que a su vez ha fijado la diana en Escañuela... El 15 de febrero de 2015 termina el año del caballo. Menos mal.