Arde Barcelona

¿Arde París? es el título de una novela histórica y una película que evocan el ambiente en la capital francesa en vísperas de su liberación por las fuerzas aliadas, tras cuatro años de ocupación por Hitler. «¿Arde París?» era la pregunta que Hitler dirigía a sus Generales reunidos el 25 de agosto de 1944.

Ahora Torra no necesita preguntar a su Govern ni a sus CDR si arde Barcelona, pues a la vista está. Lo que hace es colocarse al frente de una manifestación para converger con otras columnas sobre la ciudad este fin de semana, y a su estilo: bloqueando toda la circulación en la autopista. Este personaje es aún el máximo representante del Estado en Cataluña, mientras se produce un ataque frontal y violento contra ese mismo Estado al que él todavía representa. El nacionalismo exacerbado de quien preguntaba si ardía París, está ahora quemando Barcelona, mientras Torra toca la lira.

El Sr. Sánchez, entre tanto, se mantiene «firme en su moderación para garantizar el derecho de manifestación» en el marco de la ley. El momento de «llorar sobre la leche derramada» ya es pasado: lo que se debió o no hacer antes, o de otra manera, lo que se hizo mal... ya ha sucedido, y lo que urge ahora es el presente y el futuro.

Lo malo es que Sánchez no puede ni apostar abiertamente por Torra, ni apostar abiertamente por España. Y mientras, arde Barcelona.