El nuevo Madrid

Estos días se habla del nuevo Madrid. Conocida ya la marcha de José Mourinho, todo lo demás es una incógnita. El entrenador, las salidas y los fichajes. Parecen que empiezan posibles idas y venidas. Hablar ahora de nombres propios es pura especulación, puesto que los rumores son ingentes.

De todas maneras, lo importante de estos momentos es actuar con cabeza. La plantilla del Real Madrid es muy buena, difícilmente mejorable. Y pensar que uno o tres jugadores nuevos van a cambiar el equipo es una quimera. El Madrid puede reforzarse, pero pensando en el futuro, con visión en el tiempo y con fichajes bien aquilatados. El ejemplo más claro de lo que estoy diciendo es Varane. Llegó al Madrid de la mano de Zidane, a un precio razonable y sin ruido mediático. En el momento que ha tenido oportunidades y continuidad, lo ha sabido aprovechar convirtiéndose en un jugador indispensable en la defensa madridista, como se demostró en la final de la Copa del Rey, donde su ausencia fue un claro lastre para el equipo blanco.

El Madrid tiene un excelente esqueleto, tiene necesidades como todos, pero no necesitamos fichajes mediáticos que luego no tienen una repercusión efectiva en el equipo. Queremos fichajes buenos, de primera categoría, pero sabiendo qué se ficha y cómo. Con la cabeza.

El nuevo Real Madrid tiene que ser un equipo hecho con cabeza; aprovechando lo que ya hay, que es muy bueno, y mejorando las deficiencias. Pero sin locuras. No es momento de caprichos.