Política

¿Héroes? del silencio

En esta guerra que se ha desatado en el PSOE empiezan a cantar mucho los «héroes» del silencio, aquellos que durante los últimos años han permanecido silentes en sus respectivos escaños, sin hacer ruido, ni para bien ni para mal, y que ahora son rescatados del pasado como héroes, para construir el nuevo PSM. Un día se fueron, o les ahuecaron, de la primera línea de la política y ahora se les reclama para sacar al PSM de la crisis más aguda que ha sufrido en tiempo de democracia. Son los elegidos para gobernar el partido desde una gestora de salvación. A ellos les ha encomendado Pedro Sánchez la difícil tarea de hacer un proyecto, una alternativa ganadora. Al frente de esta gestora de salvación regional, ha colocado Rafael Simancas, que regresa del pasado para orientar un futuro incierto. Y del silencio vuelven otros socialistas que un día creyeron estar amortizados, y que ahora son requeridos para hacer posible la difícil empresa de que el socialismo derribe a sus fantasmas de los últimos veinte años y apartar del poder a los gobiernos del PP. Del silencio de una oposición poco notoria en el Ayuntamiento de Móstoles, vuelve David Lucas, un día desahuciado para un futuro inmediato, y que resurge de sus cenizas políticas; Pilar Sánchez Acera, que perdió ante Tomás Gómez las primarias a la secretaría general del PSM, o Daniel Viondi, perdido en la agrupación de Vicálvaro.

En la acera de enfrente, también hay pretendidos «héroes» del silencio, como la actual diputada regional y ex delegada del Gobierno, Amparo Valcárce, que ayer mismo anunció que se postula como candidata en unas primarias a la Comunidad de Madrid, primarias que ahora se presumen imposibles, aunque hay gente convencida de poder convencer a Sánchez para que los militantes elijan en primarias al sucesor de Gómez. Otros, procedentes del silencio, veremos en los próximos días mostrar sus credenciales para ser héroes salvadores. Y a todo esto, nadie en el PSOE ni el PSM, duda de la honorabilidad de Tomás Gómez, y lo demuestran cambiándole la cerradura de Callao. Piensan que, más vale prevenir que desalojar okupas.