«Le jour de gloire est arrivé»

Vaya favor le ha hecho el catalán primer ministro francés, señor Valls, a sus colegas socialdemócratas de cara a las elecciones europeas. El gran bastión del socialismo se apunta a la austeridad extrema dejando sin discurso, entre otros, a la señora Valenciano. Según la candidata del PSOE sólo con un triunfo de la izquierda se acabará el sufrimiento de los ciudadanos de Europa, españoles incluidos, porque las vueltas de tuerca son cosa de la derecha imperante en el continente. Más de cincuenta mil millones de euros tiene que ahorrar el vecino de arriba para poner en la senda correcta su economía, y esa pasta sólo puede salir de los bolsillos de los franceses que, hasta ahora y al más puro estilo zapaterista, han preferido ignorar en gran medida los efectos perversos del gasto en un contexto de crisis prolongada. Así que los votantes, incluidos los de nuestro país, deben saber que los sacrificios no son los ingredientes de la receta de la derecha, sino de cualquier gobierno con un mínimo de sensatez. Las promesas de políticas sociales a base de dinero público que tanto les gustan a los socialistas no son más que cantos de sirena cuando la crisis en cuestión aún parece lejos de su final. «Le jour de gloire» de la Marsellesa se les va a atragantar a los franceses que hace tiempo que piensan, según las encuestas, que para este viaje no hacía falta haber desalojado del Elíseo a Sarkozy, ya que lo único que se ha conseguido es aplazar el apretón del cinturón y, por lo tanto, que sea más dramático que si las medidas de austeridad que ahora se anuncian se hubieran puesto en marcha al poco tiempo de llegar monsieur Hollande a la Presidencia de la República.