Soria y Nadal

Los responsables de la Federación de Comunidades de Regantes y de Asaja han anunciado, por separado, que si antes no hay un acuerdo que solucione el problema de las tarifas de riego, convocarán manifestaciones durante las primeras semanas del próximo año. Según los datos de la citada Federación, la factura de la luz ha subido una media de más del 70% desde que comenzó la crisis, con un incremento de los costes de acceso cercano al 500%. Insisten desde ambas organizaciones en que se trata de un servicio que los regantes sólo utilizan durante la mitad del año, coincidiendo con la época de riego, pero, a pesar de ello, lo tienen que abonar los doce meses. Piden pagar sólo por la potencia real registrada y no por la teórica contratada, para evitar el coste de un servicio que no utilizan fuera de la época de riego.

Su demanda parece de sentido de común. Justo el que no abunda entre los responsables del Ministerio de Industria. Estos últimos no es que no hayan dicho que no a las demandas de los agricultores, sino que ni siquiera se han dignado escuchar a sus representantes. Los regantes y las principales organizaciones se han dirigido a ellos con la callada por respuesta. También lo han intentado utilizando como intermediarios a Arias Cañete y su equipo, con el mismo resultado negativo. Por eso, a medida que pasan los días aumenta el malestar.

En consecuencia, no sería de extrañar que el nuevo año se estrene con varios miles de agricultores manifestándose ante la sede del Ministerio de Industria por la política de oídos sordos del ministro Soria y del secretario de Estado Nadal.