Triunfo balsámico

Hay que felicitar al presidente Sandro Rosell por su iniciativa de utilizar la gran cantidad de seguidores que tiene el Barça en la zona para, a través del deporte y del fútbol, contribuir a poner nuestro granito de arena a la paz en la región con un amistoso ante un combinado de jugadores palestinos e israelíes. Rosell se ha entrevistado con Mahmoud Abbas para ello. Ahora, la pelota está en el tejado israelí, como dijo el presidente de la Federación de Fútbol Palestina. Ojalá se lleve a término esta buena iniciativa.

Volviendo al fútbol y después del palo que representó el resultado de Milán, con un estrepitoso regalo arbitral en el primer gol, no descarto la remontada en la Liga de Campeones. Para los errores arbitrales de este tipo habría que buscar soluciones y que no vuelva a ocurrirle al Barça ni a ningún equipo. Fue una mano de libro de Zapata, que derivó en el primer gol de los italianos. El árbitro y sus dos jueces de línea no vieron nada de nada y su error puede ser clave para la eliminación del Barça de la «Champions», aunque en el Camp Nou puede llegar la remontada, algo que en absoluto descarto.

Una buena noticia ha sido el alta de Abidal. En breve le podremos volver a ver jugando en el Camp Nou. El partido contra el Sevilla fue balsámico por el resultado, a pesar de que el Barça chutó una sola vez entre palos en la primera mitad y marcó en los dos tiros bien dirigidos que realizó en la segunda. Esto indica una eficacia altísima para un nivel tan bajo de tiros a puerta. Algo que puede repetirse en el partido frente al Milan. Villa y Messi no fallaron, como es habitual, y fueron básicos para el resultado final los cambios realizados en la segunda parte, con la marcha de Alexis, que sigue en su línea, y la entrada de Busquets y Tello, que dio aire al equipo desde su banda.