Un premio con 34 años

La Razón
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Antonio Lauzurika se ha alzado con «Tres espacios luminosos» con el XXXIV Premio Reina Sofía de Composición. Estamos ante uno de los más importantes de Europa y que va conociéndose internacionalmente desde que se abrió a compositores extranjeros. En su trayectoria lo han recibido, entre otros, Guinjoan, Prieto, J.L. Turina, Oliver, Leclerc, Brotons, Civilotti, Santacreu, Torres, Sotelo, Olavide, Botter y Chang, entre otros. También Lutoslawski y Montsalvatge al conjunto de su obra. Tres aspectos lo hacen atractivo. La dotación de 30.000 euros, y, aún más importante, el estreno asegurado de la obra con una gran orquesta como la Sinfónica de RTVE, que ha interpretado todas las partituras premiadas, así como su grabación discográfica y difusión por radio y TV. El jurado reunió a Nadir Vassena, Fabrizio Festa, Francisco Martín Quintero y Jesús Rueda, bajo la presidencia de Pedro Halffter. Falta ahora que a su fallo sea convocada la crítica internacional, lo que ayudaría a su difusión, pero todo llegará con persistencia. No estaría de más que tanto la SGAE como el Inaem se incorporasen al premio. «Tres espacios luminosos» se estrenó el jueves en El Escorial, con la presencia de la Reina Sofía. En la partitura, de 22 minutos y escrita para gran orquesta, abundan los «divisis», lo que exige una agrupación y un maestro del temple de la ORTVE y García Asensio. La composición sinfónica se encuentra en una encrucijada: los lenguajes de vanguardia se han agotado y los nuevos caminos resultan obtusos. De aquí el evidente acercamiento entre las músicas «populares», como el rock o la electrónica, y las «cultas». Ya dijo Bernstein que contenía tanta música una canción de Lennon-McCartney como un lied de Schubert.