Ejemplar misión en Líbano

El largo conflicto abierto entre la milicia chií Hezbolá e Israel se cobró ayer la vida de un soldado español, el cabo Francisco Javier Soria Toledo, de 36 años, encuadrado en la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (Finul), que fue víctima del fuego cruzado. Los disparos de mortero que acabaron con su vida procedían de las posiciones del Ejército israelí, que respondía a una ataque de Hezbolá. El Gobierno español ha pedido a la ONU que abra una investigación sobre el suceso. Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores israelí, Avigdor Liberman, llamó personalmente al titular español, José Manuel García-Margallo, para transmitirle sus condolencias. Con esta última baja son ya doce los muertos españoles en esta misión, que en la actualidad cuenta con 586 soldados. La posición en la que se produjo el ataque es la más arriesgada del contingente español en Líbano, ya que marca el límite, la llamada «Blue Line», entre la zona libanesa controlada por Hezbolá y los Altos del Golán, territorio que Siria disputa a Israel. Por lo tanto, el papel de España en esta misión es de gran importancia y, aunque ha reducido sus efectivos casi a la mitad, sigue estando bajo su mando la zona este de la franja que va desde la frontera siria al Mediterráneo, en la que están desplegados 3.347 soldados. Se trata de un campo de operaciones en el que se han reproducido todos los conflictos de Oriente Próximo. Las unidades de la Finul están desplegadas desde 2006, cuando el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó unánimemente la Resolución 1.701 con el fin de conseguir el cese de las hostilidades y del bombardeo constante de poblaciones israelíes por parte de los chiíes de Hezbolá, milicia que la Unión Europea considera grupo terrorista por haber cometido atentados indiscriminados y por mantener una hostilidad permanente contra Israel. Esta fuerza de intermediación de la ONU ha sido clave para evitar los enfrentamientos, demostrando gran conocimiento del territorio y de las fuerzas que actúan para provocar su inestabilidad. La guerra en Siria y el hecho de haberse convertido en base internacional del terrorismo yihadista han modificado el contexto del conflicto libanés. En las últimas semanas se han recrudecido las acciones, en las que Hezbolá no ha ocultado su fidelidad hacia el régimen de Bachar al Asad, y se corre el riesgo de que esta zona de Líbano se convierta en una pieza más de la guerra emprendida por el yihadismo. Más de 2.000 militares españoles están desplegados por todo el mundo cumpliendo misiones de paz y de interposición en conflictos bélicos, respondiendo a los compromisos internacionales y en defensa de los derechos humanos y los principios democráticos. La gran profesionalidad que están demostrando las tropas españolas debe servir de ejemplo para todos.