El «Estado Islámico» ha arraigado en Francia

La Razón
La RazónLa Razón

A medida que avanzan las investigaciones de la matanza perpetrada en Niza el pasado 14 de julio y se conocen nuevos datos sobre la personalidad y las relaciones del terrorista que la llevó a cabo, toma fuerza la peor de las hipótesis manejadas por los servicios de información de la Policía francesa: el llamado «Estado Islámico» ha conseguido establecer una red de infraestructuras en territorio francés, camuflada entre las amplias colonias de emigrantes de origen norteafricano que existen en el país, notablemente en París, Marsella y Lille. La red, sin duda más extensa que la que llegó a montar la banda terrorista etarra en el sur de Francia, incluiría la parte de logística, pero, también, centros clandestinos de acogida para los islamistas enviados a Francia para perpetrar atentados o en busca de refugio. Los servicios secretos franceses, de acuerdo a las informaciones recogidas, calculan en medio millar el número de ciudadanos con pasaporte galo que han regresado al país tras combatir en Siria e Irak en las filas del EI. El Gobierno de París se enfrenta, pues, a una amenaza mayor, como es el arraigo en su territorio de una de las peores bandas asesinas que ha conocido el mundo. Una amenaza, por supuesto, que se hace extensiva a sus vecinos, entre los que se encuentra España.