En defensa de la Fiscalía en España

La Razón
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La Fiscalía General del Estado se ha visto obligada a salir al paso del acoso que están sufriendo los fiscales en Cataluña y, en particular, la fiscal jefe de Barcelona, Ana Magaldi, que fue insultada por un grupo de radicales –al grito de «fascista»– a las puertas del Palacio de Justicia, donde se celebraba la vista contra Mas, Ortega y Rigau. No es extraño que se produzcan casos de hostigamiento después del ejemplo dado por el presidente de la Generalitat encabezando una manifestación con la intención de deslegitimar a la Justicia por procesar a un ex presidente por desobedecer al Tribunal Constitucional. «La Fiscalía General traslada a la sociedad su profunda preocupación por los intentos de presionar a la Justicia en su tarea de hacer prevalecer el imperio de la ley», dice la nota del Ministerio Fiscal. Y reafirma su defensa de la legalidad «frente a los que siguiendo la irracional aventura de la falta de respeto al Estado de Derecho intentan imponerse, mediante la violencia y el insulto, a quienes ponen su dedicación al servicio de la libertad de todos los ciudadanos, que solo es posible desde el respeto a la vigencia del ordenamiento jurídico». La Fiscalía no tiene más misión que la recogida por la Constitución (artículo 124) que es la de promover «la acción de la justicia en defensa de la legalidad», un principio que sustenta nuestra democracia, por lo que los ataques que está recibiendo son inaceptables y deben ser denunciados.