Toda la familia Pujol, imputada

La Razón
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Por más que el sector separatista catalán trate de cubrir, con sus habituales cortinas de humo dialécticas, los graves casos de corrupción institucional que afectan a la Generalitat de Cataluña, a Convergència y, troncalmente, a Jordi Pujol –cuya familia está toda imputada desde ayer–, el sensible avance de las investigaciones judiciales –de momento repartidas entre la Audiencia Nacional y los diversos juzgados provinciales– dibuja un panorama desalentador en el que el expresidente de la Generalitat aparece, con todas las cautelas al uso, en el origen de un sistema clientelar, de favores y mordidas, que se remonta al último cuarto de siglo. Así, la oleada de registros domiciliarios de la familia Pujol y de otros empresarios que ordenó ayer el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, José de la Mata, responde a la información financiera y bancaria remitida por Reino Unido y Andorra, en la que figuran operaciones sospechosas del ex presidente Pujol, relacionadas con el cobro de comisiones del proyecto de Barcelona-92, en las que sus hijos habrían actuado de testaferros. Aunque Jordi Pujol no se mostró, precisamente, muy entusiasta de la Olimpiada, que fue un éxito para Cataluña y España, sí parece que supo cómo sacarle provecho.