Zapata y el doble rasero de la izquierda

La Razón
La RazónLa Razón

El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha dictado un auto para que las partes personadas en el proceso contra Guillermo Zapata, concejal del Ayuntamiento de Madrid, soliciten la apertura del juicio oral por un presunto delito de humillación a las víctimas del terrorismo, penado con hasta tres años de prisión. Sin embargo, todavía no tenemos noticia de que el edil de Ahora Madrid haya presentado la dimisión de todos sus cargos, pese a lo que establece el Código Ético de su formación que, en su punto 1.4, establece el compromiso de renuncia o cese de manera inmediata de quien resulte imputado por la judicatura de delitos de «racismo, xenofobia, violencia de género, homofobia u otros delitos contra los derechos humanos». Si tenemos en cuenta que el concejal Zapata no sólo está imputado, sino plenamente procesado y en puertas de un juicio, y que sus chistes humillantes afectaban a víctimas del terrorismo, del Holocausto y de violencia machista, la única explicación para que Ahora Madrid no le aplique sus normas éticas es que no consideren atentado contra los derechos humanos las acciones del terrorismo etarra. O tal vez, que se apliquen a la doble vara de medir y el daltonismo moral que tanto gusta a las izquierdas españolas.