La destitución obligada de Barbero

La Razón
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El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, Javier Barbero, cuyos prejuicios contra los cuerpos policiales en general condicionan, sin duda, su actuación política, insistió ayer en mantener, contra todas las evidencias y testimonios, la versión de que el joven senegalés, muerto de un infarto en Lavapiés, había sido perseguido por policías. Ese bulo, difundido por los podemitas, fue causa de graves disturbios. La alcaldesa, Manuel Carmena, no debe permitir que siga en el cargo un día más.