La habitación del pánico de Assange

El fundador de WikiLeaks mantuvo blindada la habitación que ocupó en la embajada de Ecuador en Londres durante siete años. Julian Assange tenía dos espacios a su disposición, pero solo ocupó uno para que el control fuera absoluto. Ahora, una vez arrestado, sabemos que ese cubil le servía como centro de mando en el que disponía de 30 móviles y 36 ordenadores, además de otros materiales, que le permitían ejercer un control sobre WikiLeaks con la impunidad diplomática garantizada.