Un Gobierno navarro plagado de sombras

La RazónLa Razón

El discurso de investidura de Uxue Barcos como presidenta de Navarra no se salió de las líneas que se podían esperar de quien representa a un conglomerado de proetarras, independentistas vascos y extrema izquierda. Ni una mención expresa a las víctimas de ETA. Fue una ofensa para la dignidad de un colectivo maltratado e ignorado durante años por aquellos que ahora gobernarán la comunidad. La nueva Administración navarra es un peligro para la libertad y la convivencia y llega ya con demasiadas cuentas pendientes, como las de Uxue Barcos con el Tribunal de Cuentas por el cobro indebido de dietas como concejal de Pamplona.