¿Qué hay de nuevo, bezos?

Una de las noticias que más revuelo ha causado este verano relacionada con el sector de los medios de comunicación saltaba el 5 de agosto, cuando se supo que Jeff Bezos, propietario de Amazon, se hacía con la propiedad del mítico «The Washington Post», uno de los periódicos más prestigiosos del mundo, que no atravesaba por uno de sus mejores momentos. El empresario, cuya riqueza se estima en unos 25.000 millones de dólares, compró el diario por 250 millones, el 1% de su fortuna. Con todo, la noticia no pasaría de ser una transacción más, y no de las más cuantiosas de las que llevamos este año en las páginas de economía. Sin embargo, en el mundo del periodismo no ha sido bien vista la entrada de otro empresario ajeno al sector en el negocio de los medios.

Y es que, poco a poco, los viejos grupos mediáticos, detrás de los cuales estaban las grandes familias estadounidenses como Hearst, Pulitzers, Sulzbergers, Grahams, Chandlers, Coxes, Knights, Ridders, Luces o Bancrofts, han ido quedando en manos de empresarios que poco o nada tienen que ver con el negocio de la edición y que en muchos casos sólo buscan protagonismo y fama. Así, personajes como Berlusconi, Murdoch o el mismo Bezos son ahora los nuevos capos de los medios, junto a los Zuckerberg, Gates, Page o Case, amos y señores del entorno digital en el que circula la información.

Precisamente ahora, la Universidad de Harvard se ha propuesto reunir los testimonios de esos editores, periodistas y directivos de los medios más importantes para explicar los cambios que ha sufrido esta profesión hasta el momento. Riptide es el nombre del proyecto y empieza con un primer capítulo que arranca en la época del teletexto y el videotexto. A partir de ahí, en sucesivas narraciones, relata la llegada de los ordenadores y sus precursores, como es el caso de Steve Case, presidente de AOL, compañía que inauguró aquello que se dio en llamar burbuja tecnológica. De ahí a la llegada de Google o Yahoo apenas mediaron unos años. Para poner en marcha este proyecto, tres veteranos del periodismo digital y los medios de comunicación en EE UU –John Huey, Martin Nisenholtz y Paul Sagan– entrevistaron a decenas de personas que jugaron un papel importante en la transición entre los medios tradicionales y la tecnología.

Pero, volviendo a Bezos y a su nuevo juguete, «The Washington Post». ¿Qué quiere hacer con el diario? Pues hace apenas unos días hizo una primera visita a la redacción y dijo que aspiraba a volver a poner en valor «el ritual diario de leer el periódico» en papel, un placer que las tabletas o los ordenadores no han logrado sustituir. ¿Lo conseguirá? Realmente la misión es difícil pues, como escribía la pasada semana Timothy B. Lee en el blog que tiene en «The Washington Post», «va en contra del modo en que los jóvenes consumen hoy en día noticias». Añade, las nuevas generaciones «saben que ninguna publicación puede aspirar a contratar a todos los grandes periodistas del mundo, y es por eso que los lectores más inteligentes han optado por acudir a los agregadores, que les proporcionen enlaces a las mejores noticias de la web. Además, en los últimos cinco años, la agregación se ha democratizado gracias a las redes sociales».

Evidentemente, Bezos lo tiene difícil, pero si ha sido capaz de crear una empresa como Amazon con apenas 30 años, ¿por qué no va a lograr reinventar el periodismo impreso?