Fratelli Tutti, la escuela inspirada en el Papa Francisco para formar políticos con corazón

Scholas Occurrentes y la Fundación Liderar con Sentido Común impulsan un nuevo proyecto educativo con jóvenes de todo el mundo

Un grupo de jóvenes aclama al Papa a su llegada a Zagreb
Un grupo de jóvenes aclama al Papa a su llegada a Zagreb

Una cantera de futuros líderes políticos con un patrón humanista, dirigentes comprometidos con la cultura del diálogo y con el cambio de abajo hacia arriba y del centro a la periferia. Son algunas de las señas de identidad de la recién creada Escuela Política Fratelli Tutti, que toma su nombre de la última encíclica del Papa y que goza del impulso del propio Francisco. Al mando de la nave están José María del Corral, presidente de la fundación pontificia Scholas Occurrentes; Antonio Solá, presidente de la Fundación Liderar con Sentido Común, y Juan Ignacio Maquieyra, director de esta nueva entidad educativa.

En un mundo dividido e incierto dispuesto a entregar el timón a mesías populistas, la receta de los impulsores de este proyecto no puede ser otra que el diálogo, el encuentro y la innovación brindados por auténticos líderes con corazón, buena cabeza y sentido común; dirigentes, en definitiva, capaces de buscar soluciones a los nuevos y viejos problemas que sufren millones de personas en el mundo. El objetivo es enganchar a jóvenes desengañados con la política que estén desarrollando una capacidad de impacto social y prepararles en el liderazgo para el día en que ocupen puestos de máxima responsabilidad.

“Fratelli Tutti se inspira en el pensamiento y el liderazgo del Papa y su objetivo es formar una comunidad de jóvenes de distintas culturas que se unen para repensar y transformar la política como un acto de servicio que pone a la gente en el corazón de la propuesta”, explica a LA RAZÓN Juan Maquieyra.

Ni Harvard, ni Yale ni Oxford ni ninguna otra institución educativa en el mundo tiene algo parecido a la línea de trabajo de Fratelli Tutti”, asegura Antonio Sola, consultor político y cerebro de algunas de las campañas políticas más exitosas de Latinoamérica de las últimas dos décadas. “Viene una revolución muy clara en los próximos años de la mano de la tecnología que va a cambiar la forma de hacer política. Necesitamos jóvenes que dominen la tecnología desde la humanidad, con carácter templado, que sepan escuchar y solucionar problemas desde el diálogo y alejados de la violencia verbal”, añade Sola.

“Para el Papa la política es la expresión de la caridad”, añade José María del Corral, amigo de Francisco suyo desde que éste era arzobispo de Buenos Aires. “La caridad es lograr ese bien común que está por encima del bien individual. Si queremos un mundo nuevo hacen falta dirigentes nuevos. Nosotros no queremos vender ni un sueño ni una ilusión sino hacer realidad una necesidad”.

En su primera edición Fratelli Tutti formará de manera gratuita y durante quince meses a 50 jóvenes procedentes de los cinco continentes y de distintas culturas y tradiciones espirituales, con un estricto equilibrio de género y sin requisitos económicos. Tendrá sedes itinerantes, pero lo más llamativo es que las aulas se trasladarán a zonas conflictivas de cuatro continentes, donde los alumnos podrán vivir en sus propias carnes los efectos “de la mala política”. También habrá una parte de encuentros virtuales y clases con profesores que son líderes mundiales, empezando por el propio Francisco, pero también podrían estar otros como el Dalai Lama, Messi o Barack Obama.

Los contenidos que se abordarán tienen que ver no solo con la comunicación, la oratoria, la mediación y la tecnología. Asuntos capitales serán también la emocionalidad, la claridad de pensamiento para tomar decisiones y la coherencia “entre lo que piensan, sienten y hacen los líderes”. La economía centrada en las personas, la ecología integral, la búsqueda de una cultura política que promueva el encuentro y la paz, y un nuevo pacto educativo global que tanto ha defendido el Papa son la guía del proyecto, donde se estudiará de cerca los movimientos populares de la periferia como laboratorio para el cambio. “En Latinoamérica ha habido movimientos de campesinos que han puesto el foco en la economía popular y están asumiendo el papel que antes tenían los sindicatos. Estamos convencidos de que el cambio profundo va a venir de las periferias y desde los movimientos sociales”, vaticina Maquieyra.

“Todo esto está muy atravesado por una pedagogía que tiene que ver con las aulas sin paredes, gran parte del aprendizaje va a suceder en distintos lugares del mundo. Irán a barrios, lugares en conflicto, situaciones de marginalidad, para que esos liderazgos viajen de la periferia al centro y desarrollen una mirada de los sitios donde más se sufre”, añade el director de la escuela Fratelli Tutti.

Buena parte de la filosofía que inspira Fratelli Tutti viene de la Fundación Scholas Occurrentes, que tiene su origen en las Escuelas Vecinales que impulsó hace 20 años Jorge Bergoglio en los barrios pobres de Buenos Aires y que hoy cuenta con una red educativa en 190 países. Como explica José María del Corral: “Aquí no se enseñan materias. No se trabaja con disciplinas sino con competencias o habilidades para la vida, con experiencias mucho más profundas. Los jóvenes seleccionados van a vivir juntos experiencias en territorios donde no va el turismo como puede ser el impenetrable Chaco argentino”, una de las provincias más pobres del país.

“Vamos a formar líderes que entiendan que la cultura del encuentro y del diálogo es fundamental -interviene Sola-, donde el corazón es más importante que la cabeza y donde los jóvenes participantes van a entrenarse para tener un mayor nivel de autoconciencia”. No serán francotiradores sino un equipo bien engrasado. “Hay que armar una nueva red, construir un nuevo pacto educativo y hacer que los jóvenes caminen juntos porque sino el sistema se los come”.

El Papa dice que hacen falta jóvenes creativos porque los problemas son nuevos”, explica José María del Corral. “Fíjate en la pandemia, el desafío climático, las migraciones... Ante esos problemas no vale el populismo. La creatividad nace de la escucha. Un político que es capaz de celebrar y reconocer que la vida es un don es capaz de entregarse a otros”.